Ayer el Barça de básquet presentó al hasta ahora jugador de la Penya, Ricky Rubio, como nuevo jugador de la plantilla. Todo el mundo sabe que Ricky posee unas magníficas cualidades como jugador y que tiene grandes posibilidades de acabar ganando más de un título como gran protagonista del equipo. Pero igualmente sigo pensando que el club se ha equivocado gravemente fichándolo.
Primero de todo, es sabido hunánimemente que el principal objetivo del jugador es acabar recalando en la NBA, hecho que puede ser que le distraiga bastante en su papel de jugador del Barça. Por otra parte, es un jugador que no estima los colores, que no juega para defender al club en el que siempre ha soñado jugar (como se demostró en la Penya), sino que jugará en el Barça por intereses puramente personales y egoístas. Cuando pueda se largará. Y eso, en un club como el Barça, que lucha tanto por defender la identidad y sus ideales con jugadores plenamente involucrados con el club no es bueno. No es un jugador “Made in Barça”. Por último, decir que los 3,7 millones de euros que ha costado me parecen sumamente excesivos por un club que su principal prioridad es el fútbol, tal como marca la historia.
En definitiva, por muy bueno que seas, no quiere decir que valgas moralmente para defender cualquieres colores. El Barça está por encima de las cualidades técnicas de un jugador determinado, el Barça es mucho más que eso.