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El Partido del Año

20 Abril, 2008 por rodri

“Ninguna enfermedad me hubiera mantenido alejado de este partido. Si hubiese estado muerto, hubiera hecho sacar la caja, ponerla en la grada y hacer un agujero en la tapa.” Supongo que la mayoría de ustedes estarán igual que yo: “¡Que empiece ya!” Ante una cita como el del próximo miércoles, hay que recurrir a los viejos maestros como el gran Bill Shankly, autor de la célebre frase y que sin duda, frente una situación como la de nuestro equipo a escasos tres días del partido del año, buscaría (y encontraría) varias razones para el optimismo.

Como apunté hace algún tiempo en el post Queda Europa, son muchos los grandes equipos que tristemente no lograron alcanzar el máximo título europeo, ya fuera por mala suerte o por alguna otra razón. Sin duda el Barça ha sido en demasiadas ocasiones protagonista de este tipo de situaciones en distintas épocas: ¡hagamos que esta vez sean otros los que se queden en la cuneta! En los últimos días se ha podido comprobar que en Manchester confían mucho en sus posibilidades (no es para menos dado el nivel de juego que están exhibiendo), pero también que nos consideran un equipo grande y peligroso, atributos que parece nosotros mismos no acabamos de asumir. De hecho tanto la prensa inglesa como el propio Alex Ferguson aún recordaban hace unos días el 4-0 del 95 (con un Romario espectacular), partido cuyo recuerdo permanece extrañamente más vivo en la memoria del United que en la nuestra, pues según el manager escocés en ese partido “El Barça nos enseñó a competir en Europa.” Quizás por esta razón no diría que nos temen, pero lo que es seguro es que no se fían del Barça. Ya se dieron el batacazo el año pasado cuando eran favoritos, y adolecen de nuestros mismos males: las urgencias históricas y la falta de Colmillo Retorcido, sin saber que lamentablemente los compartimos.

Hay que reconocer que no somos favoritos, pero también hay que analizar el partido tranquilamente, buscando las claves que puedan darnos la victoria; después de todo no se juega una Semifinal de Copa de Europa todos los años, y citando al desaparecido (y ex “Diablo Rojo”) Duncan Edwards: “¡Eh chicos, no hemos venido aquí para nada!”.

En primer lugar no podemos perder de vista el calendario del Manchester Utd. en esta semana y media: tras el partido contra el Blackburn Roberts (1-1) la Premier League está en un pañuelo, y en la próxima semana van a jugarse los dos partidos de la Semifinal con un trascendental choque contra el Chelsea entre medio, en el que de bien seguro se decidirá el campeón inglés. La historia demuestra que es casi imposible que ganen los tres partidos, por desgaste físico y psicológico; repito que debido a su juventud no es un equipo acostumbrado a estas situaciones (aun a sabiendas que el pasado curso ya disputaron la Semifinal contra el Milan, a la postre campeón). Asumiendo que no estamos en nuestro mejor momento de forma, no se me ocurre un momento mejor para enfrentarnos a ellos, atendiendo al calendario. En este sentido, recuerden la Final de Atenas [escalofrío], que todo un Dream Team disputó habiéndose jugado la Liga en el último suspiro contra el “Superdépor”, tras un penúltima jornada en el Bernabéu (0-1, gol de Amor), mientras el Milan, que sólo aspiraba ya a la Copa de Europa, preparaba la Final tranquilamente en Milanello durante esas dos semanas: el Barça era el gran favorito, todos conocemos el final (desgraciadamente).

Querría insistir en que el Manchester es un equipo muy joven e inexperto (mientras que por cierto el Barça alzó la Copa de Europa hace tan sólo dos años). Les costó mucho eliminar al Olympique de Lyon, equipo que defiende la misma idea futbolística que nosotros, hecho que viene a demostrar que les resulta muy incómodo lidiar con nuestro juego de toque. Sin duda buscarán resolver el partido por acoso y derribo, a la manera inglesa; pero como decía el reputado periodista norteamericano de la NBC Bob Costas, “En deporte, prever lo que puede ocurrir es casi tan importante como lo que realmente ocurre”, y estoy convencido que Frank Rijkaard y los suyos prevendrán a los jugadores de ello. Poseen una gran pegada, son muy rápidos y en un intercambio de golpes tenemos las de perder: no podemos permitir que el partido se descontrole, debemos imponer nuestro juego para que se desarrolle a nuestro ritmo y no se rompa hacia el “toma y daca”. Según el gran Arrigo Sacchi, “Cuando un equipo se rompe, o está en mala forma o está mal entrenado”; seguramente muchos de ustedes pensarán que el Barça padece de no sólo uno, si no de los dos defectos que denunciaba Sacchi, pero lo único que se puede hacer ante esta situación es adoptar la posición del viejo Bill Shankly: “Juega como si nunca pudieses cometer un error, pero no te sorprendas cuando lo hagas”. Es prácticamente seguro que el Manchester presionará arriba y que Barça pasará por algún momento de apuro, sobretodo en Old Trafford, pero nuestras opciones pasan por afrontar la inevitable situación con sangre fría, y no saltando al césped convencidos de que vamos a cometer errores fatales.

No pretendo jugar a ser entrenador, pero no creo decir ninguna barbaridad si afirmo que su centro del campo no es nada del otro mundo. Sí es cierto que cuando recuperan un balón saben exactamente qué hacer con él, y con dos pases se plantan en el área; por lo tanto es importantísimo (esta vez más que nunca) no perder balones en la medular. Como dijo no hace mucho Johan Cruyff, para ello es necesario que sean los delanteros quienes acaben las jugadas y no los centrocampistas, de manera que los contragolpes no nos pillen con el centro del campo despoblado. Si queremos que el partido no se nos vaya de las manos deberemos afrontar el ataque estático, y para que los delanteros puedan finalizar es vital que se muevan de manera eficaz, por eso en el Barça de las últimas semanas es tan importante Bojan: se mueve con mucha inteligencia, intuyendo la jugada que pudiera hacerle llevar el balón aunque éste se encuentre muy lejos de él, al contrario que Eto’o, cuyo fútbol racial le empuja a buscar siempre la portería contraria (lo cual, bien aprovechado, no tiene porqué ser un defecto). Recordando a Cruyff: “Mis delanteros sólo deben correr 15 metros, a no ser que sean estúpidos o estén durmiendo.”

No es menos cierto que físicamente nos superan de manera abrumadora (y seguramente indigna para un Club como el Barça), por ello es más importante si cabe imponer nuestro mejor trato del balón, pues en éste partido será muy difícil ejecutar el juego de presión que tan buenos resultados nos dio en el pasado, primero porque hace ya mucho tiempo que no lo practicamos y segundo porque en la actualidad no tenemos la condición física para ello. Citando de nuevo a Bill Shankly, “La pelota no se cansa nunca” (frase archiconocida y que hoy en día constituye uno de los más recurrentes tópicos futbolísticos, hecho que no le quita veracidad).

El fútbol del United se sigue moviendo al compás del veterano Paul Scholes (extraordinario futbolista que es una de mis debilidades de siempre); hay que estar muy atentos a sus pases largos milimétricos: él es el punto de apoyo mediante el que los “Red Devils” arman sus contragolpes. Para que el partido no desemboque en un alud de idas y venidas será necesario controlar muy de cerca a jugadores como el potentísimo lateral Evra, el centrocampista Nani (poseedor de un terrible disparo a media distancia) y por supuesto a Cristiano Ronaldo. Como también decía Cruyff, con todo esto tendremos el 75% de la eliminatoria en el bolsillo: el otro 25% es de ellos, pues depende sólo de su talento, por definición incontrolable (y si la cosa se pone fea, recuerden que también nosotros contamos con nuestro 25%). No olvidemos que también tenemos grandes jugadores en nuestro equipo, a quienes no nos gustaría lo más mínimo ver en el 11 rival. Sin ir más lejos y por poner un ejemplo, si Thierry Henry, con su bajo estado anímico y de forma actuales, engancha un chutazo como el de Glasgow o un balón en profundidad como el de los Cuartos de la Copa contra en Sevilla, ¡puede resolverte una eliminatoria!

Esto es deporte, y creo haber dicho en alguna ocasión que las grandes gestas del deporte se escriben sobre la palabra imposible. Lo digo porque muchos de ustedes pensarán que sería poco menos que una utopía que el Barça de las últimas semanas pueda no sólo ejecutar, si no llegar a pensar en todos estos detalles; pues a todo esto hay que añadir la opinión, compartida por muchos, que Johan Cruyff tiene sobre el Barça y las competiciones del KO: “Hay equipos expertos en estas competiciones cortas. Y el Barça no lo es” (perdónenme los “anticruyffistas” por citar tanto al holandés, recuerden: jamás le haría favores sexuales). Lo que uno añadiría a la frase es que el Manchester tampoco lo es (y menos, como he dicho, en estos momentos). Además, si no somos expertos ¡algún día habrá que empezar a serlo!

Para acabar uno no puede dejar de hacer referencia a la eliminatoria del Madrid de “La Octava” (con los Anelka, Karembeu, Geremi, Congo, Baljic y compañía en el campo, Del Bosque sustituyendo a Toshack a mediados de temporada y Lorenzo Sanz jugándose la pasta de las arcas del Club en timbas de póker clandestinas) contra el Manchester en el 2000, a pesar de que en los últimos días han corrido ríos de tinta al respecto. Ese equipo que quedó quinto (¡quinto!) en la Liga eliminó a los ingleses (que como en este momento eran favoritos) perdiendo por 0 a 1 en el Bernabéu y remontando la eliminatoria en el “infierno” de Old Trafford, con un Redondo y un Raúl espectaculares: ¿por qué no podemos igualar tal gesta, aun situándonos en el peor de los casos en que el resultado del partido de ida no fuera todo lo bueno que cabría esperar? La vuelta fuera de casa puede ser en ocasiones una carta a tu favor (de hecho este año ha quedado demostrado si repasan los resultados) si logras conectar un golpe certero en el momento justo, dado el valor doble de los goles en campo contrario.

Déjenme decirles que de los tres equipos ingleses que quedan el liza, el que en mi opinión no va con el juego del Barça es el Liverpool, que es mucho más camaleónico (copyright Benítez) y es capaz de adaptarse a cualquier situación, al contrario que el Manchester. Tal como estamos ahora mismo, una eliminatoria a doble partido contra ellos sería más peliaguda: ¡mejor enfrentarlos a un solo partido, no creen! Y si tenemos que caer, sólo podemos pedir que sea con la cabeza bien alta: no ganar la Liga de Campeones no es un fracaso (¡faltaría más, sólo tenemos 2!), pero sí lo sería no disputarla con todas las fuerzas y no ser dignos de ella. En definitiva, nuestras opciones son válidas y la oportunidad es única: sólo un cetro europeo en un mal año nos consagraría definitivamente en un grande de Europa capaz de ganar bajo cualquier circunstancia. Según el Campeón de Mundo Marcelo Lippi, “Sólo se es grande cuando se vence.” ¡¡A por ellos!!

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2 Comentarios en “El Partido del Año”

  1. Toni dice:

    Si el barça está mínimamente a la altura del post… nos vemos en Moscu! Gran Blog! Tombarem el drac!

  2. Nmap dice:

    Un solo apunte. El Milán, en la 93-94, solo disputaba champions porque el escudetto lo había ganado con mucha más autoridad que el barsa la liga (en tu post colmillo retorcido hablas de que no peleó por el escudetto, peleó pero con más solvencia que el barsa la liga). El Milán tenía un equipazo, con menos nombres, pero un equipazo que había batido records con Capello en el Calcio. Aquí se daba al barsa favorito, pero los que de verdad seguían a ambos equipos sabían que el Milán podía destrozar a un barsa demasiado engreído, como así ocurrió.

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