Según el gran fÃsico alemán Max Plank, Premio Novel de FÃsica en 1918 y padre de la Mecánica Cuántica, “Las nuevas teorÃas cientÃficas sólo son totalmente aceptadas cuando mueren los viejos cientÃficos”. Supongo no les parecerá nada novedoso el que les diga que la actual temporada se antoja de final incierto. No sólo eso, si no que además parece que la incertidumbre (concepto de naturaleza cuántica donde los haya) y la irregularidad se han adueñado de la rabiosa actualidad del equipo, que se balancea peligrosamente cada semana entre el fracaso más bochornoso y la más hermosa, alta y difÃcil de las metas a la que puede aspirar un Club de fútbol: la “Triple Corona”, como otros se han encargado de bautizar. Por éste motivo uno siente la necesidad de intentar interpretar (y ojo, debo insistir en lo de intentar) la lÃnea errática por la que parece encauzarse la temporada, rescatando la teorÃa que defendà hace algún tiempo en el post Queda Europa.
Centrándonos en la Copa de Europa y dejando la “Triple Corona” para otros soñadores más optimistas que un servidor (¡ojalá un dÃa vean cumplidos sus sueños!), tal como expliqué en el citado post no hay que dejar de creer en la posibilidad a todas luces accesible de coronarnos en la Liga de Campeones sin la necesidad ineludible de dominar la competición local de manera abrumadora. El hecho de que en las dos ocasiones que hemos logrado hacernos con el máximo cetro europeo nuestro equipo haya practicado un fútbol extraordinario y arrasador en la Liga, si bien ha sido motivo de gran orgullo para los culés del que desde luego no voy a renegar, supone en mi opinión un pesado lastre a la hora de lidiar con temporadas como la actual. La totalidad de aficionados culés (entre los que naturalmente me incluyo) entendemos como un imposible el hecho de aspirar a alzar la “Copa de las Orejas Grandes” sin un equipo que no sea capaz de imponerse en la Liga con autoridad; con potencial sobrante para encarar la difÃcil empresa europea con alguna posibilidad, o al menos con una garantÃa de que será capaz de competir con los rivales europeos más duros y experimentados a base de fútbol control.
Ésta idea, que yace en el subconsciente del culé actual, sólo puede tener su origen en el único denominador común tangible a los triunfos del 92 y del 2006: la filosofÃa futbolÃstica de Cruyff. Tal como expresé en los posts Simpathy for the Devil y sobretodo El 4, Cruyff nos mostró el camino del fútbol ofensivo de control y toque para hacernos grandes: “Si tú tienes el balón, el contrario no lo tiene”, sólo la posesión absoluta del balón y la rapidez colectiva de ejecución conducen a la victoria. “Fútbol total” significa ganar (o perder…) de forma total. Superar en todo momento al contrario en todas las facetas y de la manera más espectacular y abrumadora posible: la máxima aspiración táctica, técnica e incluso artÃstica (en el sentido de fútbol como espectáculo) asumible por un equipo de fútbol.
Para Johan no existÃa otra manera de entender el fútbol, y esto es lo que nos enseñó. Durante todo éste tiempo, para bien o para mal, no hemos conocido otra forma de ganar que la fórmula holandesa de Cruyff, y desde luego no nos ha ido mal, pues es el vehÃculo que hemos utilizado para situarnos entre los más grandes del continente de manera definitiva, y sin el cuál es imposible imaginar el Barça actual. Parece también imposible que un equipo como era el Barça de los años 80, tras sus largos años de travesÃa por el desierto, hubiera podido crecer hasta la situación privilegiada en que se encuentra hoy dentro del panorama europeo de no ser por la filosofÃa futbolÃstica de Cruyff (aunque “Si mi abuela tuviera un pizelo… serÃa mi abuelo”).
Llegados a éste punto, permÃtanme hacer un breve paréntesis centrado en la figura de Johan Cruyff. Ya he dicho en más de una ocasión que jamás le harÃa favores sexuales al holandés, pero con respecto a las crÃticas que recibe a diario sobre las opiniones que vuelca en la prensa sobre el Club y su posible influencia en las decisiones de la Junta Directiva, uno se pregunta: si le apasiona el fútbol y es culé ¿por qué no va a opinar? ¿Sólo porque un puñado de periodistas vayan a magnificar sus palabras y vean en ellas conspiraciones extravagantes? Hablando de fÃsicos, como decÃa Albert Einstein: “Si tu intención es describir la verdad, hazlo con sencillez y la elegancia déjasela al sastre.”
Volviendo al tema que nos ocupa, esta temporada nos ofrece una oportunidad única en nuestra historia. Cruyff nos hizo ver su manera holandesa de ganar, y desde luego ha resultado ser una apuesta que funciona aquà en Barcelona. Pero en una temporada en la que no podemos aspirar a llevar a cabo ésta filosofÃa en su totalidad, el destino nos ofrece la oportunidad de despegar definitivamente y aprender a volar, de encontrar nuestra propia manera de competir. ¿PodrÃa resultar ser ésta, al final y en definitiva, la misma que la de Johan? Es una pregunta cuya respuesta incierta, como digo, es nuestro deber averiguar por nosotros mismos. No hay que renunciar a la Liga, pero el hecho de no ganarla unido a la consecución de tercera Copa de Europa serÃa, a mi entender, un revulsivo de consecuencias mucho más profundas en lo positivo y a largo plazo para nuestro Club que el hecho de ganar ambos tÃtulos con holgura (¡y desde luego infinitamente mejor que no ganar nada!).
No digo que renunciemos al fútbol ofensivo y dominador que hemos utilizado en las dos últimas décadas y que nos ha dado, entre otras, nuestras dos únicas Copas de Europa; ni desde luego que prefiera perder la Liga y ganar la Champions en lugar de ganarlas las dos a la vez (¡todo lo contrario, obviamente!), pero soy de la opinión que hay que aprovechar el insólito y a priori desfavorable contexto actual y volverlo a nuestro favor. Después de todo, como solÃa decir el desaparecido Duncan Edwards (joven extremo del Manchester Utd. fallecido en la tragedia aérea de Munich en 1958) a sus compañeros de equipo: “¡Eh chicos, no hemos venido aquà para nada!”.
De ésta forma, hay que intentar acabar con la vieja idea de un Barça que sólo puede dominar en Europa cuando es capaz de solventar la Liga con facilidad y de ganar los partidos jugando los 90 minutos en campo rival. Empezar un idilio con la Copa de Europa ganando 2 tÃtulos en 3 años y retorciendo nuestro colmillo, al estilo de los Liverpool, Milan o Madrid, para que las nuevas generaciones de culés sientan definitivamente que su equipo es capaz de competir y ganar a cualquier rival en cualquier situación por complicado que ello pueda parecer, y para que el eterno pesimismo y victimismo culé muera con las viejas generaciones, dando la razón a Plank una vez más.







Hacemos llegar la referencia del tema musical “FORÇA BARCELONA (Vamos Azul Grana) que recientemente compusiera LA BANDA DEL TIGRE ARIEL, la banda de música cuartetera que realizara en su oportunidad el tema tributo a Lionel Messi (EL PIE DE ORO LLEGO) y que se autoproclama asimismo como la primer agrupación musical argentina fana del Barcelona FC (una nueva tendencia en perfiles gruperos?), lo cual expresa -una vez más- la pasión que el centenario club catalán
despierta no sólo en España sino en el mundo entero.
A la espera sea de vuestro agrado, dejamos el siguiente enlace para conocerlo
saludos
http://www.youtube.com/watch?v=5s7YbCIJHCQ
Ganar la Copa de Europa esta temporada de lesiones, autogestión, entrenadores en las nubes, desgaste en tantas competiciones y demás serÃa DE EQUIPO GRANDE. Ojalá ganemos la 3ª Copa de Europa, Força Barça!
Ojalá, pero los más de cincuenta años desde su creación pesan como una losa,todavÃa recuerdo la final de Sevilla del 86 frente al Steaua o la paliza que nos dió el milán en el 94 con Cruyff en el banquillo o la que nos ganó el Benfica en el 61 (aunque esa no la vivà por suerte), no podemos decir que sea nuestra competición precisamente, 5 finales en 52 años (3 perdidas,2 ganadas), mal bagaje, pero estoy de acuerdo contigo, la confianza y sobre todo el respeto que ganarÃamos en toda europa serÃa enorme, necesitamos retorcer nuestro colmillo de una vez por todas, força barça!!