¿Qué pasa con Deco? Yo creo que no debería de pasar nada. Ruud Gullit dijo una vez: “Un equipo es como un buen reloj : si se pierde una pieza todavía es bonito, pero ya no funciona igual.” Todas las piezas són fundamentales, si falta un engranaje, aunque sea pequeño, la máquina no funciona.
La maquinária del Barça depende del engranaje Deco mucho más que de otros engranajes mayores. El salto de calidad de este proyecto, el mejor juego que ha dado este equipo lo ha desarrollado girando entorno a un centro del campo dominador. El control y la seguridad de Xavi, muy superior a otros futbolistas más de moda como por ejemplo Cesc Fábregas, unidos a la ambición, el derroche y la calidad de Deco fueron la clave del dominio azulgrana en España y en Europa. Podemos hablar de la magia de Ronaldinho o la efectividad de Samuel Eto’o, pues como hemos dicho toda pieza es imprescindible, pero el sello, la marca registrada del fútbol que practica este Barça y dónde ha fundamentado sus mayores éxitos (y tambíen sus mayores fracasos) está en el centro del campo. Imaginemos por un momento que en lugar de Eto’o y Ronaldinho el Barça hubiera dispuesto de Drogba y Cristiano Ronaldo; ¿qué cambios significativos habría habido en el juego y los resultados del Barça? Yo creo que muy pocos. No me malinterpreten, no quero caer en el “Si mi abuela tuviera un pizelo…” que da nombre a este blog; además hay que reconocer que los equipos se forman alrededor de los futbolistas y los entrenadores (al menos los buenos) construyen sus equipos situando sus engranajes en el mejor sitio posible con el fin que las cualidades de unos tapen los defectos de otros, y al revés. No podemos predecir qué hubiera pasado en el caso que planteaba anteriormente, pero lo que es seguro es que con un centro del campo Deco – Xavi la estructura del equipo, la idea de juego, sería la misma que la que ha triunfado en los últimos años aquí.
Rijkaard suele decir que “Deco es el termómetro del Barça”. Si Deco juega bien el Barça juega bien, o quizás podríamos mirarlo desde otra óptica y pensar que si el Barça juega bien entonces Deco también juega bien. Existen ligaduras sutiles pero muy íntimas entre estos dos puntos de vista, una reciprocidad insalvable. No digo que el Barça juega mal porque Deco juegue mal, ni que Deco esta en mala forma porque el equipo no funciona: Deco no es más que un engranaje, es “máquina” igual que los demás engranajes, pero es él quien transmite el par motor a la maquinaria, el eje principal de este Barça.
Acontecen extraños sucesos entrono a la figura de Deco. En condiciones normales éste sería un jugador muy valorado en el Camp Nou; me atrevería a decir de los que a veces se sobrevaloran en el Estadi. Como digo es extraño que desde algunos sectores de la grada y de la prensa se haga todo lo contrario: infravalorar a Deco. Un jugador con una calidad indivual fuera de serie, una contribución al colectivo inestimable, una carácter fuerte y un derroche físico que, recordemos, nadie esperaba de un jugador que había llevado a un equipo de segunda fila (sin ánimo de ofender a nadie) a alzar la Copa de Europa; pues todo el mundo esperaba la llegada de una “vedette” que no encajaba con Ronaldinho al lado. El Camp Nou ha aplaudido en infinidad de ocasiones mucho más el compromiso y la entrega que la calidad en el césped, así pues ¿cómo se explica que un jugador que renunció a ser el número uno en su equipo campeón para ser el número tres, cuatro o incluso cinco aquí, con lo que eso gusta al culé, no reciba un respaldo unánime de la gente y de los medios? Quizás porque Deco no es de los que besan la camiseta ni hablan catalan… pero tampoco lo hacían Cocu ni Larsson, y todos tenemos un grandísimo recuerdo tanto del holandés como del sueco. La maravillosa e incomprensible complejidad de este Club… El entrenador inglés Dave Basset dijo una vez la célebre frase “Cuando construyes un equipo buscas buenos jugadores, no chavales para casar con tus hijas” en referéncia al fichaje del rudo central galés y posteriormente actor Vinnie Jones (podeis verlo ejerciendo de matón profesional en la delirante “Snatch, Cerdos y Diamantes” de Guy Ritchie).
Dejando a un lado los criterios técnicos y la popularidad de la figura de Deco, ¿alguien ve en la plantilla del Barça a un sólo jugador con más ganas de ganar que Deco? Antes he dicho que Deco transmitía el par motor al resto de la maquinaria azulgrana y ahora añado que no sólo en lo puramente mecánico sinó también en lo emocional. Deco es un ganador, un verdadero campeón. Otro día quiero hablar sobre los “ganadores” pero ya avanzo que para mi el Barça debería de ser un tiburón, decidido a no perder ni al parchís. Y para ser un club ganador hay que contar con jugadores ganadores. El jugador ganador no es el que quiere marcar más goles que nadie, si no el que quiere alzar más copas que nadie. Si uno repasa los nombres de los equipos más laureados de la historia verá que están llenos de ganadores: el Ajax y el Bayern de los 70, el Liverpool y el Milan de los 80… Pienso que a este Barça le sobra calidad, pero precisamente lo que propició los malos resultados de la pasada temporada fue la falta de ambición y de auténticas ganas de ganar, y ésta es la razón por la cual recuperar al mejor Deco es imprescindible para este equipo.
Parece que últimamente hay un corriente de opinión medio invisible, de los que a veces se forman alrededor de éste Club, como decía antes tan maravillosamente incomprensible, según el cual Deco debería dejar paso en el once titular a Iniesta. Iniesta es un jugador valiosísimo para el Barça: es mucho más vertical que Deco y Xavi, y tiene una visión y velocidad en la ejecución de movimientos superior a éstos; pero pienso que no ofrece la fiabilidad y el dominio del territorio que ofrecen sus dos compañeros. Deco y Xavi se complementan a la perfección para ofrecer un gran abanico de posibilidades al equipo; cambiar a cualquiera de los dos por Iniesta aporta verticalidad al equipo, pero aumenta el desequilibrio, pues no tiene el recorrido y el carácter de Deco ni el dominio de la situación de Xavi, las armas con las que el Barça se ha hecho grande en los últimos años. No digo que Iniesta no sea necesario de inicio contra ciertos rivales o en determinadas circunstancias, o que no sea válido para jugar cualquier partido por importante que éste sea (recordemos su grandísima actuación en San Siro que nos valió el pase a la Final), pero pienso que en condiciones normales no se puede poner al albaceteño por delante de Deco y Xavi.
De todas formas y a pesar de todo esto, creo que Rijkaard comparte gran parte de las opiniones que aquí he expuesto y estoy seguro que Deco va a ser uno de los jugadores más utilizados del equipo esta temporada. Que así sea por el bien del Barça.






