Reportaje dedicado a Leo Messi en la revista Dear In eslovena. Foto: Romain Richard
Estaba trasteando un día de estos, mientras esperábamos que entrara algo de viento en el Golfo de Trieste para que diera inicio la RC 44’ Portoroz Cup, con una revista eslovena llamada Denar In. La portada de septiembre estaba dedicada en este número al diseñador de los RC 44’, Andrej Justin, que es de la zona, al que le dan además de la portada, un amplio reportaje en páginas interiores.
En el mismo número de Denar In dedican también un artículo creo que a Leo Messi, digo creo porque hay dos fotos del futbolista, una con la camiseta de Argentina y otra con la del Barça; ya que si me tengo que basar en lo que pone en el texto, vamos apañados. Tengo una cruzada con el esloveno importante, ya que no se entiende absolutamente nada. Suerte que Portoroz es casi fronterizo con Italia y al menos puedo pedir un macchiato (un cortado). Mi ignorancia me hizo pensar cuando llegué aquí que por eso de ser de la ex Yugoslavia hablarían serbocroata, pero cuando pregunté por curiosidad me respondieron que no, que aquí lo que se habla es el esloveno y que nada tiene que ver con el idioma de sus antiguos compatriotas y hoy vecinos.
Pero lo que hace que no haga viento. Intentado descifrar el reportaje me ha sorprendido la eslovenización no sólo de los nombres propios, sino también de los apellidos. A Xavi le llaman Xavijem, a Iniesta-Iniesto, a Puyol-Puyolom; pero no se lo pierdan a Christiano Ronaldo-Christiana Ronalda, a Kaka-Kakaja y a Benzema-Benzemaja. Por cierto, a Laporta le llaman Juan, con lo que no creo que le haga mucha gracia, por eso de que últimamente está tan de moda.
Ahora bien lo que más me también me ha llamado la atención es que a Messi y a Maradona no les han eslovenizado el nombre, lo cual no deja de ser curioso tras lo visto con los anteriores. Lo mismo ha pasado con Larry Ellison, al que llaman por su nombre. Serán cosas de la gramática.
Distinta suerte han corrido Torbjorn Tornqvist-Torbjorna Tornqvista, el propio local Igor Lah-Igorja Laha, Chris Bake-Chrisa Baka y de lo que no se ha salvado ni el propio Russell Coutts, aunque a él no le han ‘feminizado’ el nombre y al que llaman Russellom Couttsom.
Entiendo que este post no tiene nada de fondo, sino más bien de mi ignorancia lexicográfica, gramatical e idiomática con respecto a la lengua eslovena.
Y es que cada día se aprenden cosas nuevas.
