Bertarelli (i) y un Ellison invisible. Foto: 33 Americas Cup
El magnate estadounidense Larry Ellison, dueño y señor del BMW-Oracle, cumplió su palabra dada a los medios de comunicación la tarde del viernes de no estar presente en la rueda de prensa oficial junto a su homólogo de Alinghi, Ernesto Bertarelli.
A las cuatro de la tarde del sábado estaba programado el encuentro de los dos armadores y a las cuatro y cinco sólo estaba el suizo ante los medios. La excusa que dio Ellison es que como, según él, había vetado la presencia de Russell Coutts en el acto, pues él solidariamente tampoco asistiría. Y aunque horas antes Ellison hablara para los medios, creo que es una falta de respeto no sólo a su rival, sino también a los medios y a los aficionados, el hecho de haber dejado plantado a todo el mundo. Ahora bien, si Coutts no podía estar, ¿qué hacía Brad Butterworth en el acto y sentándose a la vera de su jefe?.
La excusa en sí es bastante pobre, el hecho real es que Ellison no tiene ninguna intención de verse y mucho menos darse la mano con Bertarelli, y menos con decenas de cámaras delante.
A estas alturas de campeonato y después de los millones de euros que llevan gastados los dos en litigios –dicho sea que para estos ricos no deja de ser calderilla-; lo último que quieren es verse las caras y cruzarse las miradas.
Yo estoy convencido que esto no pasará. Gane Alinghi o gane BMW-Oracle la Copa América no se van a ver ni en la entrega de la Jarra de las Cien Guineas al ganador. El que pierda seguro que no se pasará por el estrado.
Como yo no soy millonario, me juego un euro con el que quiera, que esto será así.






