El Barça sigue de co-lider y con opciones de clasificarse para cuartos de final de la Champions. Vale. Hasta ahí, el vaso medio lleno. Seamos optimistas, vamos a llenarlo un poquito más: a cada semana que pasa, Valdés se erige más en la figura del grandísimo portero de un grandísimo equipo, en la segunda parte del partido ante el Valencia se movió el balón con la soltura esperada, apareció nuestro crack salvador marcando tres goles de bandera, y volvió la conexión francesa con ganas de reivindicarse en los cuatro telediarios que le quedan como jugador blaugrana. Pero no olvidemos nuestra faz hipocondríaca, y recordemos que la primera parte del susodicho partido, por buen planteamiento valenciano y errores-horrores propios, fue un dislate, una pesadilla cruel para el aficionado de un club acostumbrado al placer gourmet de la excelencia y los triunfos… y esperemos que no fuera un anticipo de lo que está por llegar.
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