
Messi completó una actuación memorable en Almería (Foto, diariodeleon.es)
Será que soy extremadamente optimista, pero el punto del sábado me parece bueno. En un encuentro que se puso muy cuesta arriba con un gol rápido del rival, en el que tuvimos la desgracia de marcarnos un autogol y en el que los dos jugadores más clarividentes del bloque, Xavi e Iniesta, no estuvieron finos, en el que Ibrahimovic fue expulsado (injustamente, aunque Zlatan debe controlar sus impulsos) y en el que el árbitro dejó de pitar dos ‘penaltitos’ a nuestro favor sumamos un punto a domicilio. Como siempre se ha dicho, cuando no se puede ganar hay que saber no perder. Y el sábado, liderados por un genial Messi, supimos no perder.
Luis Aragonés, un grande del fútbol español por su gran aportación como jugador y como técnico, siempre ha defendido que es en el último tercio de temporada cuando se gana la Liga. Esto es impepinable, como la segunda parte de la afirmación; para poder ganarla hay que llegar a los partidos finales en disposición de ello.
El primer tercio de temporada fue descartando, uno a uno, a posibles aspirantes como Atlético de Madrid, Valencia y Sevilla. En el segundo, ya cerrado a la lucha Barça-Madrid, ninguno de los dos se ha descolgado ni ha dado una renta importante a su oponente. Al final del primer tercio, precisamente tras el Clásico del Camp Nou (1-0) se llegó con dos puntos a favor de los culés. Doce jornadas después los dos equipos están emparejados. Bien es cierto que el Barça llegó a tener +5, pero también que su desgaste ha sido mayor y que ya ha pasado (toquemos madera) su particular calvario en forma de lesiones. Es a partir de ahora, en trece jornadas de infarto, cuando se disputa la Liga. No únicamente en el Bernabéu, en trece partidos. Ambos tienen factores a favor y en contra, aunque bien es cierto que en estos momentos el Real Madrid tiene medio cuerpo (algo prácticamente insignificante) de ventaja.
El equipo de Manuel Pellegrini (y me parece de justicia remarcar que ha sido el técnico chileno quien ha logrado hacer un equipo de la lista de jugadores que le dieron) completó una sensacional actuación el sábado. La remontada le da mayor moral, pero la realidad es que los blancos realizaron un partido completo, salvo los primeros 20 minutos. El 0-2 momentáneo era totalmente injusto y un espejismo. El Real Madrid mereció vencer y, además, tuvo la ‘fortuna’ de medirse a un equipo, el Sevilla, donde solo Kanouté es capaz de leer las exigencias. El delantero malí fue el único que, a raiz del 1-2 fue capaz de parar la pelota, dormirla y reeorganizar al equipo. Navas y Perotti, por su parte, se empeñaron en correr como pollos sin cabeza, lo que favoreció las intensiones merengues. En resumen, que el Madrid caía cuando mejor jugada y remontó cuando fue capaz de hacer caer al Sevilla en la trampa. En estas circunstancias los blancos, plenos de moral, tienen cierta ventaja. Son capaces y se lo creen. Tienen hambre y sus secundarios (Xabi Alonso, Higuaín, Arbeloa y Albiol especialmente) están por encima del nivel incluso de las estrellas fichadas a golpe de talonario. Su calendario es mejor porque los partidos más duros serán en su estadio.
A favor del Barça está que las sensaciones no son malas. El equipo atravesó un bache, pero lo superó. En Stuttgart sacó un buen resultado, ante el Málaga desplegó un buen fútbol y el sábado supo sobreponerse a la adversidad. Messi está enchufado y aunque hay varios futbolistas que no están rindiendo al nivel esperado, el equipo aguanta el tipo y tiene un registro de puntos superior al de hace un año. Xavi e Iniesta acusan las lesiones musculares sufridas, pero sin duda crecerán con el paso de las semanas. El regreso de Abidal y Keita fortalecerá al equipo y el hambre, aunque no tan grande como en el rival, se mantiene y se evidencia en que jamás se arroja la toalla. Además, Ibrahimovic acabará regresando, más pronto que tarde, porque su espectacular primer tercio de campaña no fue casualidad.
¿Cuál son las noticias negativas en ambos? Pues, precisamente, la desaparición de ciertos jugadores en las grandes citas o en periodos prolongados de tiempo. Hasta ahora Cristiano Ronaldo, Kaká e Higuaín no han dado la talla en las fechas marcadas en rojo e Ibrahimovic y Henry atraviesan por su peor etapa (que en el caso del francés parece incurable). Otro factor que determinará en buena medida los próximos meses es la Champions; el Barça la tiene entre ceja y ceja, el Real Madrid fue confeccionado para ganarla. Quien caiga en ella (si es que alguno cae) perderá seguridad y, aunque gane en descanso, será una noticia perjudicial.
En estos momentos el Real Madrid es líder pero el Barça mantiene la sartén por el mango (el liderato es ‘irreal’ porque al Barça le sigue valiendo el empate en el Clásico, aunque no tengo dudas de que ambos van a dejarse puntos en el camino). El bloque de Pellegrini tiene, como he dicho, medio cuerpo de ventaja (moral), pero la Liga casi comienza en estos momentos. Barça y Madrid han dejado de verse por el retrovisor; se encuentran a la par por la autopista de la Liga. ¿Quién sacará más rendimiento a su motor?


