
En esta acción CR9 destrozó la nariz a Mtiliga (Foto, talcualdigital.com)
El codazo de Cristiano Ronaldo a Mtiliga, lateral del Málaga, el pasado domingo se saldó con la roja directa para el genial delantero portugués y con dos partidos de suspensión (salvo que Apelación diga lo contrario). La sanción no deja de ser la lógica atendiendo a las circunstancias; vamos a suponer (yo lo creo asÃ) que el manotazo no era una agresión y los dos partidos se explican por las razones siguientes: uno por la roja y otro por la lesión ocasionada, rotura del tabique nasal. Quienes aseguran que la lesión de Mtiliga es “circunstancial” son, además de unos indeseables y unos hijos de… perdón, impresentables, unos ignorantes profundos del reglamento. Porque seguramente no es justo, pero una sanción es mayor cuando media lesión (como es el caso) en la acción. Un partido serÃa quizás poco, más de dos un castigo exagerado; levantar la tarjeta serÃa bochornoso. Al fin y al cabo, más partidos se va a peder el que ha recibido el golpe.
El Real Madrid, faltarÃa más, está en su derecho de recurrir para intentar evitar la sanción, aunque su interés especial porque pueda llegar a jugar el sábado en Riazor tiene un cierto tufillo a que, pese a la gran inversión y tener la supuesta mejor plantilla del planeta, no se ven capaces de ganar a un Deportivo mermado por las lesiones sin sus dos mejores jugadores, Cristiano Ronaldo e HiguaÃn. Lo que no me parece de recibo es enviar al Comité de Competición y al de Apelación un vÃdeo de Messi y Marc Valiente (dejando de lado que no es lo mismo bracear que soltar el brazo y que si un jugador del Barça da un manotazo a un rival también es expulsado, como sucedió con Thiago Motta en el Barça-Zaragoza de la temporada 2006/07) en el más reciente Barça-Sevilla; demuestra victimismo. Es un partido que no influye para nada en el conjunto blanco y es seguro que a lo largo de los 19 partidos de Liga disputados ha habido alguna jugada similar a la inversa. Hablan incluso de un codazo que recibió Sergio Ramos en el minuto 36 y no fue sancionado. ¿Qué dirÃan si es el Barça quien envÃa una jugada de un, por ejemplo, Real Madrid-Valencia, para aliviar la sanción de uno de sus jugadores? Se hablarÃa de madriditis. Supongo, pues, que esto es un ejemplo del victimismo y la barcelonitis que se ha instaurado en la Casa Blanca en las dos últimas décadas.
Al respecto ha hablado esta mediodÃa Xavi, que acaba de cumplir 30 años y se encuentra en plenitud, no solo deportiva, sino también competitiva. Siempre ha sido un ganador, pero ha recibido galones en el vestuario con la vicecapitanÃa y se siente un lÃder del grupo, lo que le permite salir en defensa de sus compañeros como antes no harÃa. Sin levantar la voz, pero poniendo las cosas en lo que él considera su sitio. Ha dicho que comparar las jugadas es, básicamente, manipular.
Para rizar el rizo, el diario As publicaba hace unos minutos en su página web un artÃculo que hace referencia a un estudio según el cual a los jugadores altos se les pitan más faltas que a los bajos, con la clara intención de demostrar que CR9 ha sido vÃctima de su fÃsico. No sé si se los periodistas del medio madrileño creerán que nos acaban de descubrir la penicilina, porque los culés estamos hartos de ver como cada vez que Ibrahimovic utiliza su cuerpo para ganar un balón aéreo el árbitro pita falta.