
Pese a los tres goles de Messi, Valdés fue el hombre más determinante ayer (Foto, AP/elmundo.es)
Llega para el Barça la hora de la verdad. Quedan doce jornadas de Liga para disputarse el tÃtulo con el Real Madrid y el miércoles disputa la primera de las finales de la Champions. No cabe margen para el error a partir de ahora y parece que, en principio, el equipo llega en buenas condiciones.
Ante el tramo decisivo de la temporada, con los dos grandes tÃtulos en juego, la gran estrella culé, Leo Messi, llega en plenitud. Salvó la victoria ante el Málaga tras una gran combinación entre Xavi y Alves; sumó un punto en AlmerÃa con una actuación antológica y doblegó la resistencia del Valencia con un hat trick en el que combinó potencia, fuerza, conducción del balón, habilidad y desmarque. Del manual del buend elantero solo le faltó oportunismo, aunque la dosis correspondientes la administró en el Juegos del Mediterráneo hace ocho dÃas. Y, lo más importante, su motivación es máxima, aunque no lo diga en la prensa está decidido a hacer historia.
También parece (toquemos madera) que Thierry Henry resucitó anoche. Saliendo del banquillo revolucionó al equipo, jugó a las mil maravillas como referencia ofensiva y habilitó a Messi con dos geniales pases en dos tantos. En su contra, sin embargo, tenemos que el francés necesita más que 45 minutos para ganarse de nuevo la confianza culé. El miércoles ante el Stuttgart deberÃa volver a mostrar su recuperación, de lo contrario su actuación de ayer pasará a ser un simple espejismo. El segundo punto en contra es que, con el regreso de Ibrahimovic, Henry volverá a la banda izquierda y esta temporada Titi solo ha estado bien los dÃas que actuado en el centro; ante el Inter y ante el Valencia.
A Zlatan, considero, el fin de semana de descanso y de reflexión le habrán sentado bien. Aunque su roja fue injusta debe controlar sus impulsos, porque le pueden llevar a perderse partidos importantes. Y debe ser consciente de que no siempre es necesario hacer la jugada bonita, sino la efectiva, como hizo ayer Henry. Si se emntaliza, volverá a mostrar su mejor versión.
A esto sobre los tres jugadores más importantes del ataque debemos sumar que Keita vuelve, que Abidal lo hará en breve y que la zaga sigue siendo sólida. El centro del campo, pese al ligero bajón de Iniesta y Xavi, funciona a las mil maravillas y Valdés es sin lugar a dudas el mejor portero del campeonato, ya que atraviesa el mejor momento de su carrera deportiva. Ayer el 3-0 se explica por dos intervenciones suyas, una con 0-0 y otra con 1-0, fundamentales.
Ante la hora de la verdad el Barça llega preparado. Puede hacer las cosas mal, pero no pecará de pasotismo o desmotivación, y tiene el varapalo del Real Madrid ante el Olympique de Lyon como ejemplo de que nada se consigue sin esfuerzo. Adelante.







Ibrahimovic conecta el balón del gol (Foto, FP, elpais.com)