La historia de Kyle Maynard (reciente publicación en determinadas rotativas de MD) deberÃa figurar en los libros de texto y enseñarse en las escuelas como ejemplo de muchas cosas. Una anomalÃa congénita hizo que naciera sin brazos ni piernas, pero no por eso dejó de intentar cosas que se supone que no deberÃa hacer, como practicar deporte. Lo hizo, primero fútbol americano y luego la lucha libre, y con resultados sorprendentes.
El vÃdeo es obligatorio, porque lo que yo os pueda explicar de este chico se queda corto ante las imágenes de tamaña demostración de voluntad y superación. A mà es que este tipo de historias me dejan boquiabierto, porque se necesita mucho coraje para salir adelante en sus circunstancias. Pañuelo y traca para Kyle. Me descubro ante este chico.








