Archivo de la categoría ‘General’

0 Comentarios

George Clooney y el Trío Fashion

Jueves, 5 Marzo, 2009

Hay que tener mucho valor para presenciar el España-Serbia de Copa Davis en la última fila de asientos de la gradería de mecanotubo construida para la ocasión en uno de los parkings de Terra Mítica. Imagínense por un momento situados a más de 25 metros de altura, pisando ‘arenas movedizas’, sintiendo que esto se cae por el vaivén provocado por 16.500 personas en una estructura de hierro prov¡sional y con el viento azotando sin piedad la instalación a velocidades de 60 km/h.

Sin público pero con el maldito ‘huracán’, regado con gotas de lluvia y cubitos en forma de granito, ya a mitad de subida a la cumbre de la improvisada instalación uno notaba un movimiento propio de un exceso etílico que no era esta vez el caso. Con todos los aficionados celebrando eufóricos un punto de Rafa Nadal… para cagarse.

Sobre todo si has visto paneles publicitarios volando por los aires, vallas de hierro derrumbarse como si de papel se tratase. Les aseguro que más de uno comentó, voz entrecortada, que “si esto sigue así, yo lo veo por televisión”. Reconfortaba, en una sala de prensa tan castigada por el viento que parecía una atracción recreando la película ‘Twister’ (huracán), ver tres máquinas de café. Uno se imaginaba George Clooney, taza en mano rodeado de bellezas, buscando un remanso de paz.

Más difícil resultaba pensar en una fiesta liberadora a los sones del Trío Fashion, oferta lúdica del hotel. Si hay límite de edad para entrar al espectáculo, malo. Haciendo una media de edad de los clientes del hotel, 41 años equivale a tener 16 en un recinto no apto para menores de 18. Eso sí, los jubilados/as ‘guiris’, con pantalón corto y chancletas. Está claro, me perderé seguro las excelencias del Trío Fashion.

0 Comentarios

Prohibido jugar sin mangas

Viernes, 16 Enero, 2009

Provoca hilaridad que el Open de Australia pretenda controlar la vestimenta de las jugadoras de tenis. Que la francesa Alize Cornet está luciendo una faldilla que algunos consideran excesivamente corta, así como un coulotte también escaso de tela, es consecuencia de que todos los organismos que participan en la dirección del tenis han visto con buenos ojos que las tenistas luzcan al máximo sus encantos. Incluso han fomentado la doble vertiente de deportista-modelo para vender imagen, atraer con ello a más patrocinadores y conseguir más audiencia televisiva.

Pura hipocreía intentar ahora frenar una tendencia que muchas veces aplauden, aunque en público, por pudor deportivo, en ocasiones quieran disimularlo. Algunos pudieran considerar que se trata de una actitud sexista, y quizás no les falte razón. Aunque muchas de las jugadoras importantes explotan sin rubor alguno el factor imagen. Dinero manda, así como también la coquetería de revindicarse más guapa que la rival.

Este tipo de polémicas no suele darse en el campo masculino, aunque en el Open USA de 2002 los hombres reivindicaron el derecho a mostrar palmito cuando al alemán Tommy Haas se le obligó a cambiar de uniforme porque llevaba una camiseta sin mangas. Entonces, según el reglamento, estaba prohibido. La regla quedó abolida enseguida, de ahí que tiempo después Rafa Nadal enseñara sus bíceps sin problema alguno. También en Wimbledon, donde la organización revisa con esmero la ropa de cada participante antes de dar el OK. En la ‘Catedral’ Martina Navratilova se presentó con pantalones cortos, una novedad entre las mujeres, y tampoco pasó nada.

Cuando apareció el gran Gustavo Kuerten en Roland Garros, la Federación Francesa (FFT) puso el grito en el cielo por sus zapatillas y vestimenta multicolor. Amagó con prohibirlas, pero no se atrevió porque ‘Guga’ acabó convirtiéndose en un ídolo en la capital francesa.

La ropa siempre ha sido tema de debate en el tenis. Que haya cierto control, vale, pero que se apele al puritanismo cuando por detrás se siguen unos parámeros contrarios suena a chiste malo. Como dice Rafa Nadal, tras optar por las mangas y un pantalón más convencional, “un trozo de tela más o menos no cambia tu forma de ser”. Ni de jugar. Pero el tenis, como todos los deportes punteros, no se basa sólo en meter una bola, el marketing cuenta, y mucho.

0 Comentarios

Siguiendo a la ‘roja’ en un pub

Lunes, 30 Junio, 2008

Falta un cuarto de hora para que dé comienzo la final España-Alemania de la Eurocopa. Los pubs londinenses están a reventar. Ninguna selección de las Islas se ha clasificado para el torneo, pero la pasión por el fútbol y la cerveza (pinta) provocan el lleno. El recinto dispone de ocho pantallas de televisión, es amplio, pero no hay sitios para todo. Muchos optan por tirarse en el suelo, en una moqueta que atestigua muchas batallas. Hay quien sigue las jugadas a punto de dividirse en dos: la cabeza asoma por detrás de una columna, estirándose al máximo mientras mantiene como puede las piernas en el suelo.

El trasiego de cervezas impresiona. Ritmo alto y constante. Un servidor osa pedir un refresco de cola. No es fulminado por las miradas curiosas de los más cercanos, pero me siento de una especie rara. Comienza el partido, ya sólo hay ojos para las diabluras de Xavi, Iniesta, Torres y compañía. Los británicos se decantan mayoritariamente por España, el gol de Fernando es celebrado como propio. Uno, vestido con la camiseta del Arsenal, tuerce el morro. Le ha gustado el 1-0 de la ‘roja’, pero tiene cuentas pendientes con el Liverpool.

Concluye la primera parte. Camino a los lavabos, aunque sin aglomeraciones. Nadie quiere perder su sitio, especialmente si se ha hecho con una silla o un rincón en un sofá. Dejan una prenda en su territorio para marcarlo. Vale una chaqueta, también un paquete de cigarrillos (los fumadores se aguantan sin dar una calada ya que salir a la calle puede significar ceder la plaza) e incluso el enorme vaso de cerveza en difícil equilibrio.

Quizás son precauciones excesivas, hay una suerte de compañerismo en el local. Quienes peor lo están pasando son dos mujeres alemanas, una de ellas con una grosera manía de levantar el dedo índice hacia la pantalla de televisión, con dirección a los que visten la ‘roja’, o a al puñado de españoles que las rodea. Están solas, hay muchos turcos, rápidamente alineados con los intereses de Luis Aragonés y los suyos. Uno se despedirá de las teutonas con un sarcasmo que evidencia resentimiento.

La selección española se proclama campeona de Europa. Aplauso general. Los británicos alaban el fútbol hispano, a la vez que sacan pecho de los ’suyos’: Alonso, Torres, Fábregas… En la calle, alrededores de la estación de metro de Gloucester, se escuchan gritos de ‘España, España’. Es zona turística.

La algarabía propia asimismo de un fin de semana contrasta con el silencio que debe reinar en el All England Club de Wimbledon. Es una suposición porque sus puertas han permanecido prácticamente cerradas todo el día. Unos pocos accesos quedaron libres por la mañana para que los tenistas pudieran entrenarse en Aorangi Park y los periodistas que lo deseasen tuvieran un breve acceso a la sala de prensa. A las cuatro de la tarde, todos a la calle. Para ver a los jugadores, pases restringidos y limitados a 45 minutos. Y si había algún problema técnico o una duda, a esperarse al lunes. El descanso del domingo de la primera semana de competición sólo se interrumpe cuando la lluvia ha hecho trizas el progama deportivo. No ha sido el caso este año.

Si hacía 44 años que el fútbol español no se proclamaba campeón de Europa, por qué no repetir éxito en Wimbledon, donde el tenis masculino español, en individuales, no toca el trofeo desde que lo hiciera Manolo Santana en 1966. Hace 42 años. 

0 Comentarios

Chicles ‘ilegales’

Viernes, 27 Junio, 2008

Mucha tradición, pero al fin y al cabo Wimbledon también es un negocio, como cualquier evento deportivo de hoy en día. No hay piedad cuando hay en juego dinero, y la organización se ha encargado de erradicar todas las pequeñas tiendas situadas en sus alrededores que vendían imitaciones de los productos del All England Club.

De acuerdo, copiar un producto con licencia puede que no esté bien, pero era un clásico con muchos años de antigüedad y que no impedía que las tiendas oficiales estuvieran llenas de público dispuesto a quemar la tarjeta de crédito y vaciar la cartera. Un día es un día.

El celo por proteger la mercadotecnia propia, a los patrocinadores oficiales que se dejan una buena pasta, ha provocado situaciones tan cómicas como patéticas. Divertidas porque uno no puede más que tomarse a broma que le requisen un paquete de chicles porque se los han regalado minutos antes en la calle. Lo mismo sucede con los zumos que unos jóvenes van dando a las personas que cubren el trayecto de unos 15′ entre la parada de metro de Southfields y las primeras puertas del All England Club.

Ayer las cajas de los agentes de seguridad ‘amateurs’ (estudiantes reconvertidos) estaban llenas de chicles, zumos, ponchos para la lluvia… Son ‘ilegales’ porque la marca no se corresponde con la oficial de Wimbledon. Las botellas de agua que dan en las inmediaciones son bienvenidas en el club ya que la casa comercial coincide con la del torneo.

Aficionados con ánimo de acudir algún día a Wimbledon, hay soluciones para evitar este expolio. ¡Con lo felices que nos quedamos cuando nos regalan algo! De lo regalado, no hay que meter nada en bolsas o mochilas. Los chicles, los zumos y los chubasqueros (reducidos a la mínima expresión dentro de un pequeño envoltorio de plástico), a los bolsillos procurando que no hagan excesivo bulto.

Los improvisados agentes registran los fardos, pero no van más allá. Y están ya un poco hartos de las broncas que reciben por quedarse con gomas de mascar  y otras cosas por el estilo.

Debe ser que la SGAE está creando escuela a nivel mundial. Quieren cobrar un canon por todo. Y los pobres curritos a pagar.

0 Comentarios

El Gran Bazar

Miércoles, 25 Junio, 2008

District line del metro de Londres, parada en la estación de Southfields. Un río de gente se baja de los vagones. Todavía no se atisba el All England Club, queda por delante una caminata de unos 15 o 20′, dependiendo del ritmo de zancada. Aunque podemos advertirles que el marchador Paquillo Fernández sudaría la camiseta. Alcanzada la calle, se produce una estampida colectiva. Unos tiran de otros, el ritmo se intensifica sin motivo alguno. Se crea una absurda e inconsciente competición por alcanzar Wimbledon.

Los más cómodos optan por subirse al autobús y pagar una libra (1.30 euros) o compartir un taxi con otras personas a costa de dejarse unas 2 libras (2.60 euros). Éstos se quedan sin el Gran Bazar que se monta en la calle que acaba desembocando en Church Road,  a tiro ya de la ‘Catedral’. Recomendamos llevar una bolsa para ir recogiendo los obsequios que diferentes casas comerciales regalan: chicles, zumos, helados, botellas de agua y también un donut, aunque éste no es gratis. A cambio hay que ponerse un ridículo gorro de cartón.

También hay la posibilidad de hacer una parada técnica rascándose el bolsillo. Un jardín de una casa particular ha sido tomado por dos caravanas, desplegadas a modo de bar: en una se puede comprar comida rápida y en otra, la bebida. De repente aparecen dos niños, de no más de 10 años, ofreciendo bebidas frías. Otra residencia ejerce de improvisada boutique de recuerdos tenísticos. Una fotografía de Rafa Nadal se cotiza a 20 libras (26 euros). Más rentable, en referencia a las tiendas oficiales de Wimbledon, puede salir la compra de algún recuerdo con la W del torneo. Son copias.

Superado un repecho, aparece Wimbledon. Que nadie cante victoria, una nueva cola por delante (esto de situarse en hilera y esperar por cualquier motivo es un deporte nacional que debería ser implantado en los Juegos Olímpicos de 2012). Toca registro de las bolsas, realizadas por jóvenes sin experiencia alguna, que de agentes tienen sólo el traje azul y la gorra de plato que les distingue. El tiempo de espera dependerá de la presencia o no del supervisor. Si el jefe no está atento, los mal pagados muchachos apenas se molestan en revolver un poco tus enseres. Cuando el ‘boss’ vigila… ¡cagada! (perdón por la expresión). Miran cada rincón del bolso con extremo celo sólo para ahorrarse la bronca.

¡Un destornillador en esta mochila! La joven estudiante reconvertida en agente levanta al aire el objeto alarmada. El propietario de la herramienta no sale de su estupor, muestra su acreditación oficial. Es electricista, de una de las compañías que operan en el torneo en tareas de mantenimiento.

Barrera superada, a ver tenis o a consumir. En este último caso carguen sin reparos la cartera o asuman que su tarjeta de crédito echará humo. El logo o los colores de Wimbledon se cotizan alto.

0 Comentarios

La cola de Wimbledon, más cómoda

Martes, 24 Junio, 2008

Una de las señales de identidad de Wimbledon son las largas colas de aficionados que se forman a sus puertas para intentar hacerse con alguna de las entradas que diariamente se ponen a la venta en taquilla. Son alrededor de 500 tickets con derecho a pista central o a pista 1 y 2 y sobre unas 6.000 con derecho a entrada en el recinto para el resto de canchas, sin reserva de asiento.

Que haya papel en cada jornada provoca que muchos fans no reparen en esfuerzos con la esperanza de acabar entrando en el All England Club. Llegan la tarde del día anterior, duermen en la calle. Acuden con sus bocadillos y neveras con bebidas frías, juegos de cartas, libros. Cualquier entretenimiento es bueno para que las horas vayan sucediéndose lo más rápido posible.

Aunque desde la presente edición hacer cola en Wimbledon es un poco más cómodo. Las dos hileras de seres humanos de antaño se han unido en una sola. Y ya no deben dormir sobre el duro cemento de la acera, sino que la organización ha habilitado un espacio, a modo de camping, en el parque y situado en frente mismo del complejo tenístico. Las tiendas de campaña se han multiplicado por mil. Mayor comodidad para estos esforzados fans, a quienes había que ir sorteando a la salida del recinto.

A primera hora de la mañana los voluntarios del torneo van despertando a los aspirantes a una entrada, dirigiendo la formación de una cola que ahora transcurre por la hierba del campo del Wimbledon Park Golf Club. El tenis y el golf están separados únicamente por una calle de dos carriles de circulación.

0 Comentarios

Ave Vivi

Sábado, 7 Junio, 2008

Vivi Ruano ha conseguido en París su noveno título de dobles del Grand Slam, primero con Anabel Medina después de los ocho obtenidos con la argentina Paola Suárez. Son 5 Roland Garros, 3 Open USA y 1 Open de Australia, para un total de 15 finales. Lástima que Wimbledon se les resistiera a ella y a la suramericana pese a luchar hasta el último suspiro hasta en tres ocasiones.

El palmarés de la madrileña no acaba ahí. Ha sido nº1 mundial de la especialidad durante 65 semanas, ganó el Masters de 2003, se colgó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 junto a Conchita Martínez y contribuyó en dos de las Copas Federación obtenidas por el equipo español.

En individuales ha conseguido tres coronas, ha sido cuartofinalista en Roland Garros y el Open de Australia. Llegó a ser la 28 del mundo. Aunque en sus mejores días en solitario fue una de las principales damnificadas del eco de los éxitos de Arantxa Sánchez y Conchita Martínez, que capitalizaron el tenis femenino español y que dejaron una huella muy difícil de seguir.

 En otro país, Vivi Ruano sería una reina del tenis. Pero cuando no eran Arantxa y Conchi, las gestas masculinas ensombrecian su magnífico historial en dobles. Como ha sucedido ahora en Roland Garros, donde la atención la centra, lógicamente por otra parte, Rafa Nadal.

A sus 34 años Vivi puede estar muy orgullosa de su trayectoria. Debe ser uno de los nombres importantes en la historia del tenis español. Además tiene el plus añadido de las buenas personas, de las que se hacen querer al instante. La nueva copa de dobles que levantó en París ayudada por su sobrino Diego supone un reconocimiento más y una satisfacción particular tras unos meses complicados para la familia Ruano por el fallecimiento del padre, a quien ella y Anabel Medina dedicaron la victoria.

0 Comentarios

Como Pedro por su casa

Jueves, 5 Junio, 2008

Pedro Muñoz, el controvertido presidente de la Federación Española de Tenis (RFET), hace honor en Roland Garros al dicho ‘como Pedro por su casa’. Pese al conflicto con los jugadores de la selección masculina y al bochornoso asunto de los SMS, el mandatario camina con soltura por París.

Su irrupción en la segunda fila -acabó en la primera- del palco de autoridades durante el partido Nadal-Almagro provocó miradas de asombro en el box técnico de los jugadores, dos de los que “no nos considereamos represantados por este presidente”.  Hubo risas y comentarios. Desde entonces es un fijo en la central cuando hay un español en juego, como fue el caso en el Ferrer-Monfils. También, aunque no hubo reconocimiento público de los destinatarios, hubo SMS de Muñoz, aunque por lo que ha podido trascendes son de felicitación tras un triunfo.

Más cómodo se siente Muñoz en los encuentros con jugadoras españolas. Pudo abrazar a Carla Suárez, como también a Vivi Ruano y Anabel Medina, éstas finalistas en los dobles. “Yo no tengo ningún problema con él, ni como presidente ni como persona”, señaló Vivi. Anabel comentó que “yo, lo mismo. Sí, nos da un poco de penita que se pueda ir. Nosotras no tenemos problemas con él, son los jugadores, y nosotras queremos mantenernos al margen porque no conocemos el fondo de la situación, que esperemos se solucione”.

Las jugadoras no han chocado con Muñoz. Otro cantar es el sector masculino, aunque Tommy Robredo y Fernando Verdasco prefirieran no firmar el último comunicado de los jugadores, el sentimiento de rechazo es general. La labor de mediación del Consejo Superior de Deportes (CSD) hizo aguas, los tenistas del equipo masculino no se creen eso de que el presidente no se presente a la reelección.

Nunca llueve a gusto de todos, tampoco en París. El embrollo continúa y  se puede asegurar, sin temor a equivocarse,  que va a peor. Las dos partes en conflicto son irreconciliables. A la espera del próximo conflicto, los tenistas, a lo suyo, intentar pasar las máximas rondas posibles en los torneos, y el presidente ejerciendo de tal en actos oficiales como la cena de la Federación Internacional de Tenis (ITF). No acudió, sin embargo, a la cita anual de Ion Tiriac, propietario de los derechos del Masters Series de Madrid, con la prensa española. Dijeron que estaba invitado pero excusó su ausencia en razón de una indisposición de su esposa.

0 Comentarios

Carla Suárez, sin ataduras históricas

Lunes, 2 Junio, 2008

La irrupción de Carla Suárez en Roland Garros ha revitalizado un tenis femenino español necesitado de empujones como éste, al igual que la reciente clasificación del equipo español para la final de la Copa Federación, en la que la grancanaria tuvo un papel decisivo.

La potencia del tenis masculino ha ensombrecido muchos esfuerzos femeninos, pero el mayor lastre para las jugadoras era la sombra de Arantxa Sánchez Vicario y Conchita Martínez, seguramente un dúo irrepetible. Ya ven lo que ha durado el par Justine Henin-Kim Clijsters.

Sin embargo, Carla Suárez cuenta con una ventaja, sus 19 años. Cada vez las hazañas de Arantxa y Conchi quedan más lejos. No se olvidarán nunca porque la historia permanece, si bien su involuntario influjo negativo sobre las nuevas promesas irá perdiendo fuerza. Así, la grancanaria afirmó rotunda que “yo me fijaba más en cómo Marta Marrero llegaba a cuartos en Roland Garros, me era más cercana. Yo tenía un año cuando Arantxa ganó su primer Roland Garros”.

Está claro que no se puede vivir de recuerdos y de las comparaciones. Bienvenida sea Carla al club. No es ni Arantxa ni Conchita. Es Carla Suárez.

0 Comentarios

Andújar: el encanto del tenis modesto

Viernes, 30 Mayo, 2008

Pablo Andújar nació en Cuenca pero se siente valenciano porque se fue a tierras levantinas de niño. Con 22 años ocupa el puesto 151 del ránking mundial. Su momento de gloria se limita a un equívoco que le llevó a todos los informativos durante un par de días: su amistad con la belga Kim Clijsters, con la que coincidió en torneos de base, se confundió con un noviazgo sin fundamento.

El chaval tiene planta, es de muy buen ver, además de simpático y educado. Ha vivido su debut en un Grand Slam, y se ha ido con una victoria y una derrota honrosa contra el chileno Fernando González. Y un talón de casi 24.000 dólares que le arregla prácticamente el año.

En una rueda de prensa en Roland Garros se quedó sorprendido por el cariño que le procesaba uno de los periodistas, José María Guimaraens, de la agencia Colpia y el diario La voz de Galicia. “Es que tú me quieres mucho”, le señaló Andújar ante el gracejo y continuos ánimos del veterano gallego. Éste acabó confesando en público el porqué: “Es que te pareces mucho a mi nieto”.

Pues bien, el ‘nieto’ tuvo el detalle de llamar al móvil de Guimaraens tras su derrota con González para darle las gracias por su atención y estima. Un hecho relevante en una época en que la mayoría de deportistas tienen una valla forjada a su alrededor, a modo de mánagers, asesores y relaciones públicas, que complican el acceso al crack.

Andújar no es un grande del tenis, nunca ha estado en el top-100, pero rezuma el encanto del deporte modesto, de la competición sin aditivos.