Vivi Ruano ha conseguido en ParÃs su noveno tÃtulo de dobles del Grand Slam, primero con Anabel Medina después de los ocho obtenidos con la argentina Paola Suárez. Son 5 Roland Garros, 3 Open USA y 1 Open de Australia, para un total de 15 finales. Lástima que Wimbledon se les resistiera a ella y a la suramericana pese a luchar hasta el último suspiro hasta en tres ocasiones.
El palmarés de la madrileña no acaba ahÃ. Ha sido nº1 mundial de la especialidad durante 65 semanas, ganó el Masters de 2003, se colgó la medalla de plata en los Juegos OlÃmpicos de Atenas 2004 junto a Conchita MartÃnez y contribuyó en dos de las Copas Federación obtenidas por el equipo español.
En individuales ha conseguido tres coronas, ha sido cuartofinalista en Roland Garros y el Open de Australia. Llegó a ser la 28 del mundo. Aunque en sus mejores dÃas en solitario fue una de las principales damnificadas del eco de los éxitos de Arantxa Sánchez y Conchita MartÃnez, que capitalizaron el tenis femenino español y que dejaron una huella muy difÃcil de seguir.
 En otro paÃs, Vivi Ruano serÃa una reina del tenis. Pero cuando no eran Arantxa y Conchi, las gestas masculinas ensombrecian su magnÃfico historial en dobles. Como ha sucedido ahora en Roland Garros, donde la atención la centra, lógicamente por otra parte, Rafa Nadal.
A sus 34 años Vivi puede estar muy orgullosa de su trayectoria. Debe ser uno de los nombres importantes en la historia del tenis español. Además tiene el plus añadido de las buenas personas, de las que se hacen querer al instante. La nueva copa de dobles que levantó en ParÃs ayudada por su sobrino Diego supone un reconocimiento más y una satisfacción particular tras unos meses complicados para la familia Ruano por el fallecimiento del padre, a quien ella y Anabel Medina dedicaron la victoria.






