Pedro Muñoz, el controvertido presidente de la Federación Española de Tenis (RFET), hace honor en Roland Garros al dicho ‘como Pedro por su casa’. Pese al conflicto con los jugadores de la selección masculina y al bochornoso asunto de los SMS, el mandatario camina con soltura por París.
Su irrupción en la segunda fila -acabó en la primera- del palco de autoridades durante el partido Nadal-Almagro provocó miradas de asombro en el box técnico de los jugadores, dos de los que “no nos considereamos represantados por este presidente”. Hubo risas y comentarios. Desde entonces es un fijo en la central cuando hay un español en juego, como fue el caso en el Ferrer-Monfils. También, aunque no hubo reconocimiento público de los destinatarios, hubo SMS de Muñoz, aunque por lo que ha podido trascendes son de felicitación tras un triunfo.
Más cómodo se siente Muñoz en los encuentros con jugadoras españolas. Pudo abrazar a Carla Suárez, como también a Vivi Ruano y Anabel Medina, éstas finalistas en los dobles. “Yo no tengo ningún problema con él, ni como presidente ni como persona”, señaló Vivi. Anabel comentó que “yo, lo mismo. Sí, nos da un poco de penita que se pueda ir. Nosotras no tenemos problemas con él, son los jugadores, y nosotras queremos mantenernos al margen porque no conocemos el fondo de la situación, que esperemos se solucione”.
Las jugadoras no han chocado con Muñoz. Otro cantar es el sector masculino, aunque Tommy Robredo y Fernando Verdasco prefirieran no firmar el último comunicado de los jugadores, el sentimiento de rechazo es general. La labor de mediación del Consejo Superior de Deportes (CSD) hizo aguas, los tenistas del equipo masculino no se creen eso de que el presidente no se presente a la reelección.
Nunca llueve a gusto de todos, tampoco en París. El embrollo continúa y se puede asegurar, sin temor a equivocarse, que va a peor. Las dos partes en conflicto son irreconciliables. A la espera del próximo conflicto, los tenistas, a lo suyo, intentar pasar las máximas rondas posibles en los torneos, y el presidente ejerciendo de tal en actos oficiales como la cena de la Federación Internacional de Tenis (ITF). No acudió, sin embargo, a la cita anual de Ion Tiriac, propietario de los derechos del Masters Series de Madrid, con la prensa española. Dijeron que estaba invitado pero excusó su ausencia en razón de una indisposición de su esposa.






