Archivo de Enero, 2008

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No hay revolución ‘australiana’

Martes, 29 Enero, 2008

Roger Federer sigue siendo el número uno. federerQuedar eliminado en las semifinales de un Grand Slam no es para tirarse de los pelos cuando tienes 12 en tu cuenta. Sólo puede interpretarse como un fracaso para el suizo desde el punto de vista del ‘monstruo que debe ganar cada semana’, como él mismo definió.  Un accidente lo tiene cualquiera, hasta una leyenda.

Rafa Nadal se mantiene asimismo en la segunda posición del ránking. Impactó su derrota por la identidad del rival, Jo-Wilfried Tsonga, pero el triple campeón de Roland Garros y doble finalista de Wimbledon mejoró su resultado en Melbourne. Transformó los cuartos de 2007 en semifinales en 2008. Sí, tropezó porque era favorito ante su adversario, pero incluso ha progresado en el Open de Australia.

¿Es una sorpresa que Novak Djokovic haya sido campeón? No. Ya había batido previamente a Federer (en Canadá) y dominó el primer set de la final del Open USA contra el suizo. Pagó la novatada. Se había consolidado en el tercer puesto mundial y era evidente que tarde o temprano tutearía a los dos de arriba.

Por ello no creo que se pueda hablar de una revolución en Australia. Ni siquiera por la revelación Tsonga. Ya en otros ‘grandes’ ha habido sorpresas de este tipo. Al francés le queda por delante lo más difícil, asentarse entre los grandes con regularidad. También el escocés Andy Murray, si trabaja en serio, puede amenazar en algunos torneos al trío dominador. David Nalbandian golpeó con fuerza a finales de la pasada temporada, podía con todos, incluidos Federer y Nadal. Pero no ha empezado igual esta temporada.

Amenazas para Federer, Nadal y Djokovic, muchas, pero por el instante en ocasiones esporádicas. Un tenista es grande cuando domina durante un prolongado espacio de tiempo. Y una auténtica revolución hubiera sido que ambos se hubieran ido de Melbourne ya la primera semana o que en adelante sigan tropezando, sobre todo Nadal en tierra y Federer en hierba. A estas alturas no se prevé ninguna hecatombe de este tipo. Sólo ha habido una variación: Djokovic sigue creciendo, y por tanto acercándose al sitio que le corresponde por calidad.