Game over. La ÑBA cerró ante Serbia el Mundobasket de Turquía con una digna derrota ante la selección con más talento y progresión de todo el campeonato. Lo hizo ‘in extemis’ y ante un rival digno, muy digno. Ni arbitrajes de excusa ni incluso la baja de Pau sirven para poner punto y final a la progresión de una generación fantástica.