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El Barça 3.0

Miércoles, 3 Febrero, 2010

Los números hablan por si solos: 20 partidos invictos, nunca una derrota por más de un gol, 50 goles a favor y 10 en contra… Dejando de lado Villaratos y campañas absurdas por parte de medios desquiciados, que prefieren cerrar los ojos e imaginar una realidad paralela, Pep Guardiola ha conseguido un equipo y un sistema casi perfectos. Equipo y sistema. Dos ideas indisociables y herederas de dos grandes sistemas que ya dieron dos Copas de Europa al FC Barcelona, pero nunca una solidez y superioridad tan completa.

Johan Cruyff fue el primero en instaurar un modelo de fútbol heredero de ‘la Naranja Mecánica’, pero adaptado al fútbol de los 90. ‘El flaco’ tuvo que lidiar con un club hecho añicos en el motín del Hesperia, instaurado en el victimismo permanente respecto al Madrid y encima convencer al mundo del fútbol y a sus jugadores de la eficacia de un sistema revolucionario. El Dream Team fue el primer en apostar por el axioma tan básico y a la vez tan complicado en el mundo del fútbol que dice que “si tú tienes la pelota, el contrario no pueda hacerte daño”. Su arriesgado 3-4-3, en una época dónde imperaba el 4-4-2 e incluso el 5-3-2, dejó grandes noche de gloria al barcelonismo, pero era demasiado arriesgado, un todo o nada: la defensa estaba mal cubierta y cuando el equipo perdía el balón se exponía a contras letales. El problema de Cruyff fue su misma soberbia, creerse que él y el sistema estaban por encima de los jugadores y así quiso demostrarlo echando a jugadores con recorrido y clase (Zubizarreta, Laudrup, Salinas…) para fichar a medianías como Korneiev, Hagi o Jordi Cruyff.

Tras unos años de infausto recuerdo para el barcelonismo, navegando para tratar de encontrar una identidad en el juego, la llegada de Frank Rijkaard supuso una segunda evolución del estilo del Dream Team. Defensa y procedente del fútbol italiano, el holandés se centró en primer lugar en reforzar la zaga, el tradicional ‘4′ azulgrana era ahora un pivote defensivo y el creador adelantaba su posición junto a otro centrocampista que variaba según los partidos y necesidades: más todoterreno (Van Bommel), más creativo (Deco). Rikjaard volvió a apostar por la posesión de balón y por castigar al rival con el desequilibrio de Ronnie, la fiereza de Eto’o y la verticalidad buscando el espacio de Giuly. El problema, en su caso, fue al contrario del de Cruyff: los jugadores acabaron sintiéndose más importantes que el sistema. Y éste, se pervirtió cuando Deco y Ronaldinho dejaron de lado el fútbol para dedicarse a otras cosas o Eto’o se obsesionó con meter goles para ser pichichi. El Barça se volvió un equipo previsible, que tenía la posesión pero no la manera de hacer daño con el balón, cuyos laterales tenían poco recorrido y con un sistema de juego que acababa convertido en un carrusel interminable de pases que, al no acabar en disparo a puerta, provocaban pérdidas de balones letales.

Y entonces llegó Pep Guardiola, con la herencia de Johan Cruyff y con un muestrario claro y extenso de todos los errores posibles que podía tener el sistema de Frank Rikjaard. De la corrección de estos defectos y de unas ideas muy claras nació el Barça 3.0:

· El jugador debe jugar para el equipo, no el equipo para el jugador: Por eso de deshizo sin parpadear de jugadores de una calidad fuera de dudas, pero egoistas y poco dados a las órdenes tácticas como Ronnie, Deco o Eto’o. Ahora, Messi se ha encumbrado como el mejor jugador del mundo, nadie discute que Alves es el mejor carrilero del planeta. Iniesta ha pasado de ser un niño tímido a un icono mediático y Xavi es reconocido mundialmente, pero todos saben que su aportación al sistema es básica, porque les acaba garantizando el éxito particular. El próximo en encumbrarse será Ibra, no lo dudéis. Aunque no marque, su trabajo táctico para el equipo es espectacular fijando a los centrales contrarios y bajando balones y tocando de cara o a los lados.

· Posesión sí, pero con llegada a puerta y ambición: El último Barça de Rikjaard era un conjunto plano que él mismo provocaba un inmenso embudo ofensivo. El equipo tocaba y tocaba, pero no chutaba a puerta y el rival cada vez se iba sintiendo más cómodo. En muchos partidos, el Barça 2.0 había bajado el pie del acelerador tras un 2-0 o 3-0. Ahora no, el Barça de Guardiola va siempre al ataque, incluso ganando por 0-1 en campo contrario en el minuto 90. Esta ambición ha provocado victorias gloriosas en el último suspiro como la de Stamford Bridge o Abu Dhabi, pero también que en partidos complicados no se sufra demasiado.

· Los laterales deben aprovechar las bandas: El 4-3-3, con un trivote en el centro del campo, deja casi todo el carril libre, pero con Rikjaard no se utilizaba porque los laterales eran bastante limitados técnicamente. La llegada de Dani Alves supuso el mejor fichable posible que le podían hacer al técnico: un jugador que llegaba desde atrás, que centra muy bien, tiene una gran técnica individual y que, al contrario que Belletti, es muy bueno defensivamente. Incluso en los últimos tiempos Abidal parece un clon mejorado e irreconocible del jugador que llegó del Lyon.

· La salida del balón: Para mi, quizás el factor más clave que ha introducido Guardiola. Cuando los equipos fuertes, como el Liverpool o el Chelsea, presionaban al Barça arriba, el equipo debía lanzar el balón por alto. Esto, en un centro del campo con jugadores bajos como Iniesta, Xavi o Deco se traducía en pérdidas constantes y, el Barça, sin el cuero, estaba perdido. Pep, cuando le empezaron a presionar arriba, asumió un riesgo impensable, pero lógico: retrasar a sus dos centrales a la línea de fondo y arriesgar sacando el balón desde atrás, a veces incluso con pases dentro de su área. Según cuentan, lo aprendió en el fútbol mexicano y está claro que la presencia de un jugador como Piqué, que saca bien el balón, ha sido determinante, pero también lo son el juego con los pies de Valdés, la técnica de los dos laterales y la capacidad de ayuda que tiene Sergio en el pivote. El riesgo es grande, pero si el Barça supera esta primera línea de balón, Xavi e Iniesta tiene mucho espacio para lanzar al equipo en ataques letales.

· Vulnerables arriba: El Barcelona llegó a tener un equipo tan bajo, que era imposible ver un gol de córner a favor y cada falta en contra, especialmente en Inglaterra, era un suplicio. La llegada de torres como Piqué, Sergio, Keita o Ibra, que baja a defender todos los córners, ha dado más altura a la plantilla y algunos recursos más en jugadas a balón parado. En el primer partido de la Liga, en casa ante el Sporting, el Barça se impuso por 3-0 en tres acciones de córner o bien de falta.

· Un equipo con recursos: El Barça de Rikjaard acabó siendo previsible. Si el balón no iba rápido y Ronaldinho o el aun joven Messi no desbordaba, el equipo se encallaba. No había casi nunca la opción de marcar de falta o de córner o a la contra. El Barcelona de ahora es más completo. Letal en estático, peligroso en faltas cercanas (Xavi) y lejanas (Ibra y Alves) e incluso nocivo al contraataque con goles de manual como los de Valladolid o Gijón, aprovechando la velocidad de Alves, Messi o Pedro.

Lógicamente, y Pep lo sabe, todo esto es posible gracias a una generación de jugadores excepcionales, a un equipo que equilibra casi a la perfección factores clave como talento, sacrificio, humildad, compañerismo, calidad, sentido táctico y ambición. Sin embargo, las evoluciones introducidas en poco más de un año y medio por el de Santpedor son notables. Llegará un punto en el que este ciclo, como todos, también se acabará, pero por ahora el técnico ha diseñado un sistema tan completo, con tantos recursos, que será complicado desactivar a este Barça 3.0.

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Periodo de indefinición

Miércoles, 28 Mayo, 2008

El Barcelona ha cerrado dos años en blanco en la peor de las situaciones posibles: instalado en la indefinición. Una situación que se extiende no sólo al ámbito deportivo, sinó también a la junta directiva, que deberá afrontar una moción de censura que podría paralizar al club durante tres meses. En el plano del primer equipo de fútbol, Josep Guardiola ha sido anunciado como entrenador, pero se supone que debe estar 100 por 100 concentrado en la promoción de ascenso al filial, que no acabará hasta dentro de tres semanas (si se elimina este fin de semana al Castillo en el Mini). Teniendo en cuenta el giro de la situación y que el técnico ya ha cumplido haciendo campeón del Grupo V de Tercera, no hubiera sido más lógico ‘apartarlo’ para que se centrara en el primer equipo y dejar el filial a su segundo, ‘Tito Vilanova’? Qué es más importante, subir al filial a Segunda B o edificar un primer equipo sólido y ganador para la temporada que viene? Por no mencionar el peligro que comportan las promociones y que sería fácil que Guardiola llegara al primer equipo habiendo sido incapaz de ascender a Segunda B.

La indefinición continúa con el perfil de fichajes que está haciendo o que parece buscar el club para el primer equipo. Hace un año se buscaban y se vendían ‘fantásticos’ y ahora se contratan jugadores de perfil ‘bajo’, más trabajadores que cracks. De entrada debo decir que no me parecen mal los fichajes de Keita y Piqué, aunque sí que me parece mal su precio. Pagar 14 millones por un jugador de 28 años por el que el Sevilla abonó cinco la temporada pasada me parece una tomadura de pelo, por no hablar de darle cinco millones al Manchester por un jugador salido de la cantera y que apenas ha jugado este año. Eso sí, tengo la intuición que Piqué tiene mucho margen de mejora y dará un buen rendimiento, siempre y cuando juegue de central. Ya veremos qué pasa con el de Mali y espero que me equivoque, pero yo personalmente hubiera fichado a Poulsen, cuya cláusula de rescisión era de 10 de millones de euros y puede jugar como medio centro o central. Es decir, uno que hace la faena de dos y a mitad de precio.

Equilibrio entre fuerza y técnica

Hace un tiempo expuse en un post algunos de los motivos de porqué los equipos ingleses se habían convertido en los grandes dominadores del panorama europeo cuando hace penas una década fracasaban estrepitosamente cuando salían de las islas. La idea era, básicamente, que la mayoría de equipos equilibraban perfectamente la dosis de fuerza física y calidad, sin primar ninguno de los dos aspectos. Jugadores como Frank Lampard, Steven Gerrard o Paul Scholes eran los máximos exponentes de este concepto, que tan claramente quedó reflejado en la final de la Champions entre Manchester y Chelsea. Una immensa batalla física entre jugadores que no rehuían el choque y que manejaban bien el balón.

Eso es exactamente lo que debería hacer ahora el FC Barcelona. Encontrar ese equilibrio entre el juego de toque y la fuerza física, sin perder de vista que en este club tradicionalmente se ha tenido el balón. Lo que está claro es que no se puede ir por Europa con un centro del campo formado por Iniestas, Silvas y Xavis, por mucha calidad que atesoren en los pies, porque luego viene un Mascherano, un Scholes o un Gerrard y te arrolla antes que tengas tiempo de mirar hacia ningún lado. Jugadores como Essien (pagaría lo que fuera por él), Lampard, Mascherano o Xabi Alonso serían fichajes excelentes en este sentido. Un vez buscado ese equilibrio en el centro del campo, encontrado uno o dos laterales con llegada (como Alves o Mancini) y asegurada la portería (Valdés), el Barcelona debería buscar tres cosas más. Un lanzador de faltas de primer nivel mundial (que para mi sin duda sería Diego del Werder Bremen), un delantero centro completo y con gol, pero también con técnica y un extremo vertical. Hleb (Arsenal) parece cerrado y es un jugador que me encanta, pero debería jugar aquí más pegado a la banda y arrancando desde atrás, estilo Giuly o Stoichkov, en su momento. Para la punta, Drogba es inmejorable pero mayor y necesitaría un proceso de adaptación. Por otro lado, Berbatov e Ibrahimovic son dos apuestas arriesgadas, puesto que poseen una calidad ilimitada que bien explotada les permitiría aspirar incluso al balón de oro, pero a la vez son jugadores apáticos, díscolos y a veces polémicos.

La teoría de fichar a jugadores que no hayan ganado muchas cosas y tengan hambre de títulos está muy bien y creo que ahora es la que necesita el club, pero cuidado que si no han ganado cosas es por algo y que se corre el peligro de hacer un equipo sin cracks y plagado de jugadores de perfil medio. Es cierto que en el Dream Team había muchos jugadores de este tipo, pero no nos olvidemos que quienes marcaban las diferencias eran Stoichkov, Romario, Laudrup o incluso Koeman.

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Cómo jugará el Barça de la temporada que viene?

Jueves, 15 Mayo, 2008

Confirmado Josep Guardiola como técnico del primer equipo, ahora la gran incógnita que pretende despejar todo el mundo es qué jugadores se van y cuáles llegarán para el siguiente ‘proyecto’. Es un momento de aquellos en los que si leemos todos los periódicos deportivos podremos llegar a contar hasta 100 nombres diferentes para las siete u ocho incorporaciones que tendrán lugar y podemos llegar a marearnos. Muchos de estos artículos obedecen a meras especulaciones tipo: si la junta ‘larga’ a Eto’o, quién podría venir en su lugar? Pues Adebayor, Benzema, Drogba, Güiza o Trezeguet y un sinfín de nombres hasta dar con el que al final acabará siendo para poder publicar la ‘pastillita’:

‘X’ ya lo adelantó! (y la X la podemos cambiar por Sport, Mundo Deportivo, Marca, As…)

La mayoría de estas especulaciones se están haciendo en base a cambiar jugador por jugador (si se va tal, viene tal) y al esquema de juego actual, pero nadie se ha parado a pensar que, muy probablemente, Guardiola no va a utilizar el 4-3-3 de Rijkaard la temporada que viene. Cierto es que el técnico ha usado este sistema a lo largo de la Liga con el filial, pero es evidente que esto se debe a una imposición de la estructura técnica del club. El resultado ha sido un equipo que ha acumulado buenos balances goleadores, sin ser epesctaculares y estando cuatro goles por debajo del Sant Andreu, pero que ha sufrido mucho en defensa. Los azulgrana han recibido 41 dianas, que suponen 16 más que el segundo clasificado o una menos que la Rapitenca, que está en la sexta posición, por poner dos ejemplos. En 24 de los 37 partidos que ha jugado el Barcelona B ha recibido un gol o más, especialmente a balón parado, pero sus buenos números ofensivos han tapado este tipo de carencias.

Parece poco probable que, ahora que se juega el título de Liga y se acercan las eliminatorias de ascenso, en las que ya no hay margen de error, Guardiola haga inventos con el dibujo que ha estado usando todo el año. Ahora bien, yo me atrevería a apostar a que, si se lo permiten, la temporada que viene el primer equipo volverá al 3-4-3 que tan bien conoce el de Santpedor de su época en el Dream Team. Aunque pueda parecer un sistema aún más ofensivo que el 4-3-3, en realidad esconde una trampa, ya que dos de los cuatro teóricos medios son carrileros de largo alcance que eventualmente actúan como laterales. Es decir, que el Barcelona precisa de jugadores como Dani Alves (que vendrá casi seguro), Mancini, Essien o Eboué, que puedan ocupar todo el carril y ofrezcan unas buenas prestaciones, tanto en ataque como en defensa, y ayuden a los tres centrales. En la parcela defensiva suele haber dos centrales puros y uno que actúa más bien de líbero o barrendero por detrás. En ataque, uno de estos tres jugadores debe tener imprescindiblemente un buen desplazamiento de balón largo, para desahogar la presión en el centro del campo, como hacía Koeman antiguamente.

En lo que concierne al centro del campo, el perfil de los dos jugadores es muy claro: uno creativo y con buena capacidad de movimiento de balón, tipo Xavi, y un escudero que le cubra las espaldas y que barra todo el campo, como hacía Bakero en su momento. Esta función podría recaer en Touré, aunque el perfil de jugador que más se ajusta es alguien tipo Mascherano o Essien. Por lo que respecta a la delantera, los perfiles son claros: un jugador tipo Laudrup, con libertad de movimientos, regate para desequilibrar defensas y buena visión de juego (Messi), un punta cuyo perfil no está claro, aunque parece que se busca un ariete poderoso, tipo Benzema o Adebayor, y (ojo) un extremo tipo Stoichkov, que haga daño con sus incursiones y abra espacios para poder recibir pases en diagonal desde la defensa. Esto es, precisamente, de lo que ha carecido por completo el Barça esta temporada.

Y  qué pasa si Guardiola al final opta por el 4-3-3? Si es su elección, adelante, aunque deberá mejorar mucho las prestaciones de lo que ha ofrecido con el B. Cierto es que son jugadores diferentes, pero la temporada azulgrana ha distado mucho de ser brillante en un grupo de los más mediocres de los últimos años, únicamente con el Sant Andreu plantando cara y un Reus que se centró en la Copa Federación y ha protagonizado un final de Liga desastroso. Y digo que ’si es su elección’ porque lo peor que le puede pasar al Barça ahora mismo es que Guardiola actúe según los dictámenes de otra persona. No entro en si es un buen entrenador o no, porque con lo que ha hecho hasta ahora no se puede afirmar ni negar, pero si toma las riendas del primer equipo, que sea hasta las últimas consecuencias y tomando todas las decisiones técnicas y tácticas, sin injerencias del ‘entorno’ del presidente.

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Jugar a no fallar

Jueves, 24 Abril, 2008

801633.jpgNo falla. Es llegar a las semifinales de la Champions League y cruzar una barrera psicológica que hace que los equipos se transformen y estén más preocupados de no fallar, que de acertar. No me sorprendió en el Liverpool-Chelsea, porque son dos equipos que basan su fuerza en explotar y castigar los errores de su oponente, pero sí que me pareció inusitado en el Manchester United. La semifinal del martes fue una exhibición de dos equipos más preocupados de no arriesgar que de proponer cosas, y aún así ambos tantos llegaron tras dos fallos: el del Liverpool, en un balón perdido inocentemente por Frank Lampard, y el del Chelsea, más cruel aún, en un despiste de John Arne Riise en un mal despeje en su propia área. Ayer pude escuchar a mucha gente hablando de la mala suerte del Liverpool y automáticamente les pedía que me explicaran qué hicieron mejor los de Rafa Benítez que su oponente para merecer una victoria. Aún no he encontrado nadie que me de una respuesta convincente.

En el fútbol, como en la vida, es mucho más fácil destruir que construir. Se puede derribar en un par de días un monumento que ha tardado años en edificarse. Y de los cuatros aspirantes al cetro europeo, el único que de momento ha intentado construir algo, proponer un poco de fútbol, ha sido el FC Barcelona. Sinceramente, me esperaba mucho más de un Manchester United que vino al Camp Nou a plantar dos líneas de cuatro en la frontal de su área y a explotar la velocidad de un Cristiano Ronaldo al que dejaron aislado en punta. Incomprensible que Ferguson sacrificara a Rooney como interior y lo tuviera ayudando constantemente al lateral o que Park estuviera todo el partido en la otra banda cuando en el banquillo había jugadores como Nani o Giggs.

Con todo, primer fallo (un córner mal defendido) y un aviso que pudo convertirse en mortal a los 2 minutos. Cristiano Ronaldo cambió su dirección habitual de tiro (abajo a la izquierda) y chutó arriba a la derecha, dando vida a una eliminatoria que pudo haberse decantado claramente. El segundo fallo (un pase vertical de Iniesta), no acabó en penalti porque el colegiado no se atrevió a pitarlo, pero pudo suponer otra vez un 0-1 que hubiera sido injusto, por juego, pero definitivo para un choque tan equilibrado.

801636.jpg

No se si fue por el penalti fallado, por el ambiente de un Camp Nou que habitualmente está callado, pero cuando ruge impone, o porque el Barça salió enchufado, pero tengo la sensación que los ingleses se atemorizaron. Puedo incluso entender su planteamiento más bien conservador, pero lo que me cuesta comprender es porqué renunciaron sistemáticamente a jugar la pelota cuando la tuvieron en su poder, contando en su equipo con jugadores de la clase de Scholes, Tévez, Rooney o Carrick. Ni tan siquiera en defensa estuvieron brillantes, ya que apenas presionaron la salida del balón y dejaron muchos metros en el centro del campo, limitando su estrategia a una brutal reducción de espacios en el último tercio del campo.

El Barça tuvo mucha posesión, pero fue poco incisivo

801645.jpgCon todo esto no quiero restar méritos al partido del Barça, pero también creo que se ha exagerado mucho sobre lo que se vio ayer en el Nou Camp. Los azulgrana tuvieron más el balón, porque a los ingleses ya les iba bien así, estuvieron muy bien en defensa (Zambrotta hizo su mejor partido desde el Mundial de Alemania y Touré estuvo colosal) y encerraron a su rival en el área, pero también hay que mirar qué rendimiento le sacaron a tanto dominio. Y la respuesta es: cero. Es más, en toda la primera mitad no chutaron con peligro evidente a la portería de Van der Sar. El juego del FC Barcelona supone en cierta manera la perversión de la posesión del balón, porque no se acaba traduciendo en nada. El cuero rueda y rueda pero no se cambia la velocidad, no hay un intento de uno contra uno para desbordar cuando llega al lateral o un cambio de juego que permita al extremo recibir con espacios. A menudo se triangula, se llega al fondo, se vuelve atrás y se vuelve a ir por la misma banda, donde hay hasta seis jugadores y un central cubriendo las espaldas. O bien se lleva hacia al medio donde se intenta una pared materialmente imposible. Y el resultado suele ser que no se llega ni a chutar al marco contrario y el rival se encuentra cómodo defendiendo.

En lo que sí estoy de acuerdo es en que ayer se volvió a ver al Barça del 2006, pero con un leve aunque importante matiz. No estaba Ronaldinho. Ayer hubiera bastado un regate suyo con un pase hacia el área (como en semifinales ante el Milan), una genialidad individual (como ante el Chelsea) o un gol en una de las dos faltas claras que el equipo generó en la frontal del área para decantar un partido tan igualado. El 0-0 no es un mal resultado, porque te permite estar vivo aunque llegues al minuto 89 perdiendo por 1-0 y lógicamente el Barça tiene sus opciones de pasar, pero que nadie espere en Old Trafford un Manchester tan aculado y que muerda tan poco en el centro del campo como el de ayer.

(Fotos: Galería de 20 minutos)

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La clave será no encajar goles en casa

Viernes, 18 Abril, 2008

Aún faltan cinco días y un descafeinado derbi de por medio y ya son numerosas las cosas que se han dicho desde los medios tradicionales sobre el FC Barcelona-Manchester United. Según el prisma con el que se mire, hay posturas que van desde que los ingleses son un equipazo y van a arrollar a los azulgrana hasta otras en las que postulan que los catalanes van a pasar precisamente porque no son favoritos. Yo, por mi parte, he intentado esperar al máximo para pronunciarme para tratar de aislarme de algunas de las insensateces que se han escrito y tratar de formarme una opinión lo más neutra e imparcial posible.

En primer lugar quisiera recordar que el Manchester United estuvo bastante cerca de la eliminación en los octavos de final ante el Olympique de Lyon. Un gol de Tévez casi de rebote en el minuto 87 evitó un 1-0 que había marcado Benzema con un soberbio gol y que en mi opinión hubiera dejado a los ingleses al borde del KO. Es decir, que no es un equipo invencible, pese a que con el permiso del Chelsea, con el que se está disputando la Premier, sí que es el conjunto más completo del continente. Ahí radica su verdadera fuerza: tiene buenos defensas y encaja pocos goles, buenos lanzadores en largo (Scholes y Carrick), buenos tiradores de faltas (Cristiano, Carrick y Hargreaves), extremos incisivos (Cristiano y Giggs), delanteros con pegada (Rooney), jugadores que se mueven bien entrre líneas (Tévez y Anderson), buenos suplentes, un entrenador veterano…

Todo esto, por si mismo, no le garantiza nada, aunque es evidente que le da muchas más opciones de pasar. En partidos tan igualados como éstos de la Champions, el United no precisa jugar bien para ganar, como quedó demostrado ante el Arsenal la semana pasada. Perdía por 0-1 y un penalti y una falta magistral de Hargreaves le dieron la vuelta al marcador. Ése es el gran peligro del Manchester: no necesita jugar realmente bien para marcarte un gol, ya que te lo puede hacer en una acción individual de Cristiano Ronaldo, en un tiro de falta o en un córner. Y, además, tiene capacidad para jugar la pelota, algo que no tenían por ejemplo el Schalke o el Celtic a los que se ha medido ya el Barça.

Objetivo: Quitarle el balón a los ingleses

Dónde deja todo esto a los azulgrana? Más o menos en una pista de hielo. Pasarán 180 minutos sabiendo que el más mínimo despiste les va a costar caro, pero dispondrán de sus opciones si son listos. Y eso pasa por tener el balón y moverlo con velocidad. La única ‘ventaja’ de jugar contra el Manchester es que no es un equipo que se encuentre cómodo si le arrebatas la pelota por completo, como puede ser un Liverpool o un Chelsea. Si el Barça gana en esta partida puede acabar poniendo nerviosos a los de Alex Ferguson, que seguramente buscará una fuerte presión sobre los centrocampistas azulgrana para tratar de robar a media salida y lanzar rápido hacia sus puntas. Además, intentará de dificultar la salida desde atrás, tapando especialmente a Milito, para que Deco (si juega), Xavi e Iniesta no puedan entrar en contacto con el balón.

En esta tesitura, para mi es clave que el Barcelona no encaje goles en el partido de ida. No hablo de plantear un partido especulativo y defensivo, sino de ser listos y pensar que un 0-0 puede ser un buen resultado para viajar a Manchester, donde los ‘red devils’ deberán abrirse y llevar la iniciativa. En cuartos de final la Roma quiso ‘matar’ al Manchester en la ida y se encontró con un 0-2 que le dejó sin opciones para la vuelta. Un ejemplo de lo que no debe hacer nunca el FC Barcelona lo tuvo el año pasado ante el Liverpool: tras el 1-0 (un resultado buenísimo en Europa) siguió atacando, se descuidó a balón parado, encajó el 1-1, se volvió loco y acabó recibiendo un 1-2 que fue fatal en el partido de vuelta.

Por lógica, equipo y temporada, está claro que los ingleses son algo más favoritos de cara a la eliminatoria, algo que puede que incomode a muchos seguidores azulgrana. Sin embargo, con Messi recuperado y Deco al 100 por 100 las fuerzas se equilibran un poco y no es descabellado en pensar en una final ante el Chelsea. Porque el Chelsea eliminará al Liverpool. Yo lo tengo claro… y vosotros?

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Hacia el Barça-Manchester soñado

Miércoles, 2 Abril, 2008

Conscientes de la importancia en competiciones europeas del resultado fuera de casa, los dos grandes favoritos de su parte del cuadro, FC Barcelona y Manchester United, dejaron encarrilado su pase hacia unas semifinales que se presentan muy apetitosas. En un fútbol tan físico, táctico y especulativo como el actual, en el que no hay espacio para las milagrosas remontadas de antaño, se antoja casi imposible que la Roma pueda marcarle dos goles a los ‘red devils’ en Old Trafford o que el Schalke pueda con el Barça en el Nou Camp.

barbo2.jpg

Los azulgrana realizaron un partido muy parecido al del campo del Betis, pero con varios matices: Milito es mucho más defensa que Thuram y el Schalke 04 tiene, aunque parezca mentira, menos calidad del Betis y no supo qué hacer con el balón cuando lo tuvo. Y ahí, en la posesión del cuero, residió la clave del partido y del irregular rendimiento de los de Frank Rijkaard en algunos partidos. Ayer volvimos a ver de inicio un equipo majestuoso con el balón en los pies, al que le falta pegada e instinto asesino y más llegadas por las bandas, pero que vuelve locos a sus rivales con el temple de Xavi, las asistencias de Iniesta (que sigue brillando dentro de la mediocridad del equipo) y la movilidad desquiciante de Bojan. Últimamente he escuchado alguna voces críticas con el canterano, pero creo sinceramente que quienes le critican son personas que saben muy poquito de fútbol. El de Linyola no es un jugador tan fino como Henry, ni tan potente como Eto’o, ni tan espectacular como Messi, pero es pillo y, sobretodo, muy listo. Sabe cómo moverse con el balón, como arrastrar defensas, cuándo debe encarar o cuándo debe jugar fácil a un toque. Y todo esto, aunque parezca fácil, no lo es. Si le sumamos que tiene 17 años, que no se arruga y que lleva el gol en la sangre (cinco en los últimos cinco partidos) tenemos a un futbolista con un margen de crecimiento espectacular.

Suyo fue el primer y decisivo zarpazo tras un pase magistral de Iniesta, un remate deficiente de Henry y un error de Neuer, que no hizo gala de su fama de gran guardameta. A partir de ahí, fútbol control del Barcelona con un Schalke muy reculado, que apenas encontraba espacios por las bandas y no podía bombear balones hacia el gigante Kuranyi. Sin ser un partido espectacular, parecía tranquilo y tremendamente controlado por parte del Barça, pero entonces volvió a cambiar radicalmente. La ecuación fue más o menos así: Slomka se dio cuenta que, con su equipo tan atrás, el Barça seguiría haciendo un monumental rondo y lo mandó arriba, a presionar la línea defensiva rival. El balón ya no salía bien desde ‘la cocina’, Xavi e Iniesta apenas entraban en contacto con él y las posesiones del Barça duraban segundos, lo cual le obligaba a defender constantemente. Y ahí viene el quid de la cuestión.

Fragilidad sin el balón en los pies

El Barcelona es quizás el mejor equipo de Europa en cuanto a movimiento del balón en el centro del campo (otra cosa es su efectividad), pero creo que es de los peores de la élite continental sin el balón. Ayer me estuve fijando especialmente en sus mecanismos para recuperar la pelota cuando la tiene el contrario y el tema es preocupante: la línea de medios a menudo acaba chocando contra sus defensas, los delanteros no ayudan apenas, cuando un jugador va a buscar a un contrario el que debe ayudarle por detrás y cerrar espacios llega tarde… Tampoco debe extrañarnos mucho, si tenemos en cuenta el nivel de preaparción física del equipo y que el Barcelona e__archivo_photo_10_1_1_20080402_ypr01f1tif6.jpgjuega con seis jugadores de medio campo para arriba como Bojan, Iniesta y Xavi, frágiles físicamente; Henry, poco acostumbrado a presionar; Eto’o, que aprieta, pero no deja de ser delantero y Yaya Touré, el único de perfil realmente defensivo y aún, porque en el Mónaco jugaba más arriba. Es esta fragilidad la que explica los problemas del Barça en la segunda mitad, en la que bastó un jugador pequeño y habilidoso como Sánchez entre líneas para crear auténticos problemas atrás. Los azulgrana se vieron sometidos a un asedio constante y no aprovecharon los espacios que dejó atrás su rival para asustarle con algún contraataque peligroso. Cuando hace que no véis al Barça marcar un gol a la contra?

Por suerte, la puntería del Schalke estuvo negada ayer y el Barcelona puso pie y medio en semifinales. Pese a los problemas del Barça, que existen, hay que destacar que el resultado es muy bueno y que el equipo supo sufrir en un tramo final del partido en el que lo pasó realmente mal. Por concepto futbolístico, diseño táctico y plantilla, el Barça es temible con el balón en los pies y muy vulnerable cuando no lo tiene. Esto es lo que hay y ya no lo vamos a cambiar ahora. La pregunta es: basta con esto para ganar la Champions? Viendo lo completos y equilibrados que son el Chelsea y el Manchester United en casi todos los aspectos del juego, no. Pero en esta competición, por suerte o por desgracia, no siempre gana el mejor.

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Baño de lágrimas al Celtic

Miércoles, 5 Marzo, 2008

El Barcelona cumplió el trámite ante el Celtic con una victoria cómoda por 1-0  que da la razón a los que pensábamos que la eliminatoria estaba sentenciada de antemano y que éste era el partido para reservar a gente clave, y no el del Vicente Calderón. No entiendo las excesivas reservas de Frank Rijkaard ante este duelo, por muchos octavos de final de la Champions que sean, viendo el pobre rendimiento de un Celtic que es un equipo tosco con el balón en los pies y que sólo sabe crear peligro en incursiones por velocidad de McGeady y en balones al área de Nakamura. Nada más. Cuando Gordon Strachan comparaba la posibilidad de eliminar al Barça con escalar el Everest debió añadir “que en bañador y sin víveres” para reflejar realmente las opciones de su equipo.

El gol de un Xavi que se ha aficionado a ver puerta en los últimos partidos llegó en una jugada sublime de los azulgrana, que luego levantaron el pie del acelerador y se limitaron a no humillar a un rival que empezó a enseñar los dientes y los tacos de las botas. Más que el gol, mención especial para el centro de Silvinho. El lateral brasileño sembró el caos en la zaga escocesa con sus incursiones y su complicidad con Ronaldinho y evidenció que al Barcelona le hacen falta laterales ofensivos para poder romper una zaga rival demasiado cerrada. Si yo fuera Txiki Beguiristain, sin lugar a dudas me gastaría el dinero la temporada que viene en un jugador tipo Daniel Alves, antes que en otras posiciones que ya están bien cubiertas.

messi2.jpg La eliminatoria, pues, quedó liquidada en el minuto 3, por lo que casi todo lo que pasó a partir de ese momento fue negativo. Primero, lógicamente, la enésima lesión muscular de Leo Messi. Pocas veces me ha sabido tan mal clavarla en algo como en el post de ayer, pero es que es evidente que este jugador va a tener muchos problemas de este tipo. No es una lesión grave, como mucho le apartará cuatro o cinco semanas de los terrens de juego, pero sus lágrimas son muy significativas, puesto que reflejan la impotencia, la desesperación, ante una situación que conoce y que amenaza con volverse recurrente. Aunque tengo buenos conocimientos de anatomía, yo no soy fisio y no conozco exactamente su preparación específica, pero está claro que con el argentino debe tenerse un celo especial, no sobrecargarlo en exceso, muchos estiramientos y darle descanso cada tres o cuatro partidos.

La segunda cosa negativa es el terrible conservadurismo de Frank Rijkaard, del que hubo una cosa que me molestó mucho: Yaya Touré, un jugador a todas luces imprescindible en este equipo, estaba apercibido de sanción si veía una amarilla más. Aún así, lo mantuvo en el terreno de juego… hasta el minuto 65! Hacía falta jugársela o en el descanso ya podría haberlo reservado?

Del resto del partido, poca cosa más. Ronaldinho volvió a dar detalles que está mejorando partido a partido; Deco demostró que es imprescindible en el centro del campo; Thuram, que como Edmílson anda muy justo para jugar en el Barça, y Eto’o, que cuando se obceca en marcar se convierte en un jugador con la misma inteligencia que un alevín o un infantil, siendo generoso. Qué lástima, con la cantidad de cualidades buenas que tiene, que no sean más listo jugando…

El Sevilla no mereció pasar

gener6.jpgComo el partido del Camp Nou fue más bien aburrido y ayer un resfriado me obligó a quedarme en casa, me acabé cambiando al partido del Sevilla ante el Fenerbahce, en el que los andaluces tiraron una oportunidad histórica de estar en cuartos de final. En el duelo de ida ya me pareció que el portero Demirel estaba un tanto gordo y era fallón, pero los dos primeros goles que se tragó son de risa, indignos de un equipo de Champions. Con todo, aún más grave es que los de Manolo Jiménez no supieran matar el partido con el 2-0 y, posteriormente, con el 3-1, tras un soberbio gol de Kanouté. Los sevillanos fueron incapaces de hacer aquello que a veces le criticamos tanto al Barça (apoderarse de la pelota y escondérsela al rival) y acabaron llevando el partido a un correcalles en el que los turcos se encontraron muy cómodos. A parte de la pegada de Kezman y Deivid y la calidad de Álex, el Fenerbahce es un equipo que corre y corre, y por ahí le hizo daño al Sevilla. Bueno, por ahí y por la infantil manera de defender las jugadas a balón parado de los españoles, que sinceramente no merecieron pasar por la gran cantidad de errores que cometieron.

Aparecen los grandes

La alegría de la noche me la dio ‘mi’ Arsenal y ‘mi’ Cesc Fábregas, ganando en Milan con un soberbio gol del de Arenys que decidió la eliminatoria. Mas allá de mis simpatías con los ‘gunners’, es un justo castigo para un conjunto que se dedicó a especular en Londres y a buscar un 0-0 para ganar haciendo lo mínimo en casa. Con Milan fuera, el Inter a un paso de la eliminación (2-0 en Liverpool) y la Roma en una tesitura complicada, el fútbol italiano está a un paso de quedarse sin ningún representante en cuartos, algo que debería hacer reflexionar a los representantes del Calcio. El otro duelo, el de Manchester, lo resolvió otra estrella: Cristiano Ronaldo. Dos lecturas finales: que aparezcan los grandes como Cesc o Cristiano indica que esto ya va en serio y que a partir de ahora hay que ir con toda la artillería. Que el Manchester sufriera ante el Lyon refleja que los ingleses son buenos, pero no imbatibles.

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En el Calderón falló el eje

Lunes, 3 Marzo, 2008

Apenas siete días después que el Barcelona pareciera transitar por la Liga cuesta abajo, la situación ha dado un vuelco radical y el Real Madrid vuelve a tener una ventaja considerable de cinco puntos. La tendencia natural en el barcelonismo es caer de nuevo en el pesimismo y pensar que la Liga está perdida, que el Valencia tiene más opciones en la Copa y que en la Champions, a la que se cruce un equipo con cara y ojos, los azulgrana están fuera de la competición, pero nada de todo esto es así. En cuanto a la Liga, es evidente que los blancos siguen teniendo la paella por el mango, más que nada porque deben recibir al Barça en casa y diponenen de un buen colchón de puntos, pero de momento lo único que ha quedado demostrado es que ninguno de los dos equipos es sólido a nivel de resultados y que puede pasar cualquier cosa hasta el final. El Real Madrid parecía hundido en la miseria tras la derrota en Getafe y el 1-0 del Recre, pero se rehizo y se llevó tres puntos vitales, mientras que el Barcelona parecía estar en fase de crecimiento y ofreció su peor versión en el Vicente Calderón. Cierto es también que los blancos tuvieron alguna ayuda arbitral, como también la habían tenido los azulgrana en partidos anteriores, por lo que no vale la pena cargar más las tintas en este aspecto: por mucho que les pese a los radicales de ambos bandos, al final de la Liga los errores y aciertos suelen quedar compensados.

Demasiados errores de planteamiento

e__archivo_photo_10_1_1_20080302_yba04f1tif6.jpgMucho se ha hablado desde el sábado de la alineación de Frank Rijkaard y, sobretodo, de la ausencia de Leo Messi en el once inicial, pero para mi fue mucho más clave jugar sin Touré Yaya en pivote defensivo y la selección en el centro del campo. Tal como juega el Barça, con un 4-3-3, su posición es clave, ya que es el eje de una especie de rueda que hace que todo lo demás gire correctamente. En un estado físico brutal, Touré abarca una gran sección de campo y es inexpugnable por arriba, lo cual libera mucho a los otros dos centrocampistas más ofensivos y permite más fluidez arriba, ya que apenas provoca pérdidas de balón. No es de extrañar que Xavi e Iniesta estén brillando más esta temporada que en anteriores, ya que no deben bajar tanto a defender. Su influencia en defensa es más que evidente, ya que actúa como una escoba y evita los unos contra unos claros con los defensas, el sábado netamente desbordados. El sábado, Maxi, Forlán y un espectacular Agüero, uno de los jugadores más prometedores del mundo, recibieron demasiados balones detrás de los centrocampistas y se hartaron de encarar a los defensas con espacios para hacer lo que quisieran. Así llegaron tres de los cuatros goles colchoneros.

Por otro lado, creo que Edmilson no está para jugar en el Barça, ya que no abarca tanto campo, pierde bastantes balones y tiene despistes defensivos graves, como el que le costó al Barça el 2-1 de Maxi. Si encima le acompañas de dos centrocampistas ‘blandos’ y dejas a Deco en el banquillo tienes a un equipo partido por el medio. A partir de ahí puedes señalar que los defensas estuvieran fallones y desbordados, que lo estuvieron, que Puyol vaya tan pasado de vueltas que cometa un penalti absurdo o que los delanteros apenas aparecieran. Sin embargo, antes que ponernos a criticar a Henry, Ronaldinho (que marcó un gol sublime de chilena per luego casi ni se le vio) o Eto’o hay que ver cuántos balones en condiciones les llegaron cerca del área. Hubiera cambiado mucho el partido con Leo Messi en el once inicial? Aunque con el argentino nunca se puede asegurar nada, ya que en cualquier momento se puede sacar de la chistera una jugada espectacular, tengo mis dudas. La mejor muestra es que el Barcelona se adelantó en el marcador y tenía el partido en la mano ante un rival tocado, pero nunca supo manejarlo como le convenía, y esto fue un problema básicamente de la línea de medios.

El Barça de antes?

Cada vez tengo más la sensación que el Barça se parece más al equipo de la temporada pasada. Es decir, un conjunto con mucha capacidad de pegada y talento, pero incapaz de controlar el ritmo de juego y con graves lagunas defensivas. Antes nos quejábamos que los de Frank Rijkaard tenían este control y una solidez defensiva incontestable, pero no definían arriba, mientras que ahora sucede todo lo contrario: hay gol, pero también se encajan más. Incluso en el partidazo ante el Celtic, Valdés recibió dos tantos…

Por último, yo soy de los que creo en las rotaciones en una temporada tan larga y cargada de partidos, pero haciéndolas con cabeza. Lo que no entiendo es que Rijkaard reserve a jugadores clave cuando el partido del martes ante el Celtic es previsiblemente mucho más fácil que el del Calderón, por mucho que sean unos octavos de final de la Champions League que hay que afrontar con las mínimas euforias posibles.

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