El Barcelona ha cerrado dos años en blanco en la peor de las situaciones posibles: instalado en la indefinición. Una situación que se extiende no sólo al ámbito deportivo, sinó también a la junta directiva, que deberá afrontar una moción de censura que podría paralizar al club durante tres meses. En el plano del primer equipo de fútbol, Josep Guardiola ha sido anunciado como entrenador, pero se supone que debe estar 100 por 100 concentrado en la promoción de ascenso al filial, que no acabará hasta dentro de tres semanas (si se elimina este fin de semana al Castillo en el Mini). Teniendo en cuenta el giro de la situación y que el técnico ya ha cumplido haciendo campeón del Grupo V de Tercera, no hubiera sido más lógico ‘apartarlo’ para que se centrara en el primer equipo y dejar el filial a su segundo, ‘Tito Vilanova’? Qué es más
importante, subir al filial a Segunda B o edificar un primer equipo sólido y ganador para la temporada que viene? Por no mencionar el peligro que comportan las promociones y que sería fácil que Guardiola llegara al primer equipo habiendo sido incapaz de ascender a Segunda B.
La indefinición continúa con el perfil de fichajes que está haciendo o que parece buscar el club para el primer equipo. Hace un año se buscaban y se vendían ‘fantásticos’ y ahora se contratan jugadores de perfil ‘bajo’, más trabajadores que cracks. De entrada debo decir que no me parecen mal los fichajes de Keita y Piqué, aunque sí que me parece mal su precio. Pagar 14 millones por un jugador de 28 años por el que el Sevilla abonó cinco la temporada pasada me parece una tomadura de pelo, por no hablar de darle cinco millones al Manchester por un jugador salido de la cantera y que apenas ha jugado este año. Eso sí, tengo la intuición que Piqué tiene mucho margen de mejora y dará un buen rendimiento, siempre y cuando juegue de central. Ya veremos qué pasa con el de Mali y espero que me equivoque, pero yo personalmente hubiera fichado a Poulsen, cuya cláusula de rescisión era de 10 de millones de euros y puede jugar como medio centro o central. Es decir, uno que hace la faena de dos y a mitad de precio.
Equilibrio entre fuerza y técnica
Hace un tiempo expuse en un post algunos de los motivos de porqué los equipos ingleses se habían convertido en los grandes dominadores del panorama europeo cuando hace penas una década fracasaban estrepitosamente cuando salían de las islas. La idea era, básicamente, que la mayoría de equipos equilibraban perfectamente la dosis de fuerza física y calidad, sin primar ninguno de los dos aspectos. Jugadores como Frank Lampard, Steven Gerrard o Paul Scholes eran los máximos exponentes de este concepto, que tan claramente quedó reflejado en la final de la Champions entre Manchester y Chelsea. Una immensa batalla física entre jugadores que no rehuían el choque y que manejaban bien el balón.
Eso es exactamente lo que debería hacer ahora el FC Barcelona. Encontrar ese equilibrio entre el juego de toque y la fuerza física, sin perder de vista que en este club tradicionalmente se ha tenido el balón. Lo que está claro es que no se puede ir por Europa con un centro del campo formado por Iniestas, Silvas y Xavis, por mucha calidad que atesoren en los pies, porque luego viene un Mascherano, un Scholes o un Gerrard y te arrolla antes que tengas tiempo de mirar hacia ningún lado. Jugadores como Essien (pagaría lo que fuera por él), Lampard, Mascherano o Xabi Alonso serían fichajes excelentes en este sentido. Un vez buscado ese equilibrio en el centro del campo, encontrado uno o dos laterales con llegada (como Alves o Mancini) y asegurada la portería (Valdés), el Barcelona debería buscar tres cosas más. Un lanzador de faltas de primer nivel mundial (que para mi sin duda sería Diego del Werder Bremen), un delantero centro completo y con gol, pero también con técnica y un extremo vertical. Hleb (Arsenal) parece cerrado y es un jugador que me encanta, pero debería jugar aquí más pegado a la banda y arrancando desde atrás, estilo Giuly o Stoichkov, en su momento. Para la punta, Drogba es inmejorable pero mayor y necesitaría un proceso de adaptación. Por otro lado, Berbatov e Ibrahimovic son dos apuestas arriesgadas, puesto que poseen una calidad ilimitada que bien explotada les permitiría aspirar incluso al balón de oro, pero a la vez son jugadores apáticos, díscolos y a veces polémicos.
La teoría de fichar a jugadores que no hayan ganado muchas cosas y tengan hambre de títulos está muy bien y creo que ahora es la que necesita el club, pero cuidado que si no han ganado cosas es por algo y que se corre el peligro de hacer un equipo sin cracks y plagado de jugadores de perfil medio. Es cierto que en el Dream Team había muchos jugadores de este tipo, pero no nos olvidemos que quienes marcaban las diferencias eran Stoichkov, Romario, Laudrup o incluso Koeman.

En primer lugar, los laterales. Ashley Cole y Essien, sin ser prodigios técnicos, tienen un buen manejo de balón y una potencia física descomunal. Cole es el lateral al que ha visto marcar mejor a Leo Messi en el mundo, mientras que Essien es un centrocampista reconvertido a lateral al que ficharía a cualquier precio para el Barça. Su jugada en la prórroga llegando hasta el área en un derroche de fuerza y técnica fue escalofriante. En segundo lugar, los extremos. Avram Grant juega con Kalou y Joe Cole abiertos a las bandas, lo que permite desplazamientos diagonales largos al espacio y liberan a Didier Drogba en el centro. Lo del costamarfileño ayer es para grabar en vídeo y pasarlo a todos los niños que quieren jugar de delanteros. Y no se trata tanto de los goles que marcó, que son importantes, sino de los movimientos que hace, de cómo baja el balón de espaldas a portería, de los espacios que abre… Por último, y quizás lo más importante, el centro del campo. El Chelsea juega en su parcela central con tres jugadores (Lampard, Ballack y Makelele) que son un compendio de lo que es el fútbol moderno: buena técnica y manejo del balón, disparo de media distancia, aceptables en el juego aéreo, desplazamientos largos, que no rehuyen el contacto físico… Xavi e Iniesta, por ejemplo, son muy buenos técnicamente y en el juego en corto, pero los habéis visto lanzar el balón en largo? Qué tal van de cabeza? Cómo defienden? Disparan bién desde lejos? Con esto no los estoy criticando, sinó simplemente señalo que el tipo del centro del campo del Chelsea es mucho más completo, da muchos más recursos, que el del Barça.


Aún faltan cinco días y un descafeinado derbi de por medio y ya son numerosas las cosas que se han dicho desde los medios tradicionales sobre el FC Barcelona-Manchester United. Según el prisma con el que se mire, hay posturas que van desde que los ingleses son un equipazo y van a arrollar a los azulgrana hasta otras en las que postulan que los catalanes van a pasar precisamente porque no son favoritos. Yo, por mi parte, he intentado esperar al máximo para pronunciarme para tratar de aislarme de algunas de las insensateces que se han escrito y tratar de formarme una opinión lo más neutra e imparcial posible.
Dónde deja todo esto a los azulgrana? Más o menos en una pista de hielo. Pasarán 180 minutos sabiendo que el más mínimo despiste les va a costar caro, pero dispondrán de sus opciones si son listos. Y eso pasa por tener el balón y moverlo con velocidad. La única ‘ventaja’ de jugar contra el Manchester es que no es un equipo que se encuentre cómodo si le arrebatas la pelota por completo, como puede ser un Liverpool o un Chelsea. Si el Barça gana en esta partida puede acabar poniendo nerviosos a los de Alex Ferguson, que seguramente buscará una fuerte presión sobre los centrocampistas azulgrana para tratar de robar a media salida y lanzar rápido hacia sus puntas. Además, intentará de dificultar la salida desde atrás, tapando especialmente a Milito, para que Deco (si juega), Xavi e Iniesta no puedan entrar en contacto con el balón.
La Premier League, pues, se ha globalizado hasta tal punto que hace apenas unos meses se habló de jugar una jornada del campeonato fuera de la islas, lo que provocó cientos de voces críticas con semejante aberración. La globalización llega tan lejos que incluso se han lanzado iniciativas como la de
con un alto ritmo de juego y futbolistas polivalentes, que combinan la dosis justa de técnica, fuerza y lucha. Steven Gerrard, Frank Lampard, Cesc Fábregas y Cristiano Ronaldo, los líderes del Liverpool, Chelsea, Arsenal y Manchester, son los paradigmas de este fútbol total que se está imponiendo en Europa: atacan, defienden, son técnicos, tiene buen disparo desde media distancia, cabecean bien, lanzan faltas… Dominan todos los conceptos del fútbol y los aplican en un partido. Lo mismo pueden decirse de sus equipos. Aunque tienen estilos diferentes (el Liverpool, a la contra, el Chelsea, mixto, el Arsenal y el Manchester, llevando más la iniciativa), todos juegan con una intensidad altísima, como un bloque, con un alto concepto táctico, una gran nobleza y un elevado sentido del sacrificio individual para el colectivo.