Confirmado Josep Guardiola como técnico del primer equipo, ahora la gran incógnita que pretende despejar todo el mundo es qué jugadores se van y cuáles llegarán para el siguiente ‘proyecto’. Es un momento de aquellos en los que si leemos todos los periódicos deportivos podremos llegar a contar hasta 100 nombres diferentes para las siete u ocho incorporaciones que tendrán lugar y podemos llegar a marearnos. Muchos de estos artículos obedecen a meras especulaciones tipo: si la junta ‘larga’ a Eto’o, quién podría venir en su lugar? Pues Adebayor, Benzema, Drogba, Güiza o Trezeguet y un sinfín de nombres hasta dar con el que al final acabará siendo para poder publicar la ‘pastillita’:
‘X’ ya lo adelantó! (y la X la podemos cambiar por Sport, Mundo Deportivo, Marca, As…)
La mayoría de estas especulaciones se están haciendo en base a cambiar jugador por jugador (si se va tal, viene tal) y al esquema de juego actual, pero nadie se ha parado a pensar que, muy probablemente, Guardiola no va a utilizar el 4-3-3 de Rijkaard la temporada que viene. Cierto es que el técnico ha usado este sistema a lo largo de la Liga con el filial, pero es evidente que esto se debe a
una imposición de la estructura técnica del club. El resultado ha sido un equipo que ha acumulado buenos balances goleadores, sin ser epesctaculares y estando cuatro goles por debajo del Sant Andreu, pero que ha sufrido mucho en defensa. Los azulgrana han recibido 41 dianas, que suponen 16 más que el segundo clasificado o una menos que la Rapitenca, que está en la sexta posición, por poner dos ejemplos. En 24 de los 37 partidos que ha jugado el Barcelona B ha recibido un gol o más, especialmente a balón parado, pero sus buenos números ofensivos han tapado este tipo de carencias.
Parece poco probable que, ahora que se juega el título de Liga y se acercan las eliminatorias de ascenso, en las que ya no hay margen de error, Guardiola haga inventos con el dibujo que ha estado usando todo el año. Ahora bien, yo me atrevería a apostar a que, si se lo permiten, la temporada que viene el primer equipo volverá al 3-4-3 que tan bien conoce el de Santpedor de su época en el Dream Team. Aunque pueda parecer un sistema aún más ofensivo que el 4-3-3, en realidad esconde una trampa, ya que dos de los cuatro teóricos medios son carrileros de largo alcance que eventualmente actúan como laterales. Es decir, que el Barcelona precisa de jugadores como Dani Alves (que vendrá casi seguro), Mancini, Essien o Eboué, que puedan ocupar todo el carril y ofrezcan unas buenas prestaciones, tanto en ataque como en defensa, y ayuden a los tres centrales. En la parcela defensiva suele haber dos centrales puros y uno que actúa más bien de líbero o barrendero por detrás. En ataque, uno de estos tres jugadores debe tener imprescindiblemente un buen desplazamiento de balón largo, para desahogar la presión en el centro del campo, como hacía Koeman antiguamente.
En lo que concierne al centro del campo, el perfil de los dos jugadores es muy claro: uno creativo y con buena capacidad de
movimiento de balón, tipo Xavi, y un escudero que le cubra las espaldas y que barra todo el campo, como hacía Bakero en su momento. Esta función podría recaer en Touré, aunque el perfil de jugador que más se ajusta es alguien tipo Mascherano o Essien. Por lo que respecta a la delantera, los perfiles son claros: un jugador tipo Laudrup, con libertad de movimientos, regate para desequilibrar defensas y buena visión de juego (Messi), un punta cuyo perfil no está claro, aunque parece que se busca un ariete poderoso, tipo Benzema o Adebayor, y (ojo) un extremo tipo Stoichkov, que haga daño con sus incursiones y abra espacios para poder recibir pases en diagonal desde la defensa. Esto es, precisamente, de lo que ha carecido por completo el Barça esta temporada.
Y qué pasa si Guardiola al final opta por el 4-3-3? Si es su elección, adelante, aunque deberá mejorar mucho las prestaciones de lo que ha ofrecido con el B. Cierto es que son jugadores diferentes, pero la temporada azulgrana ha distado mucho de ser brillante en un grupo de los más mediocres de los últimos años, únicamente con el Sant Andreu plantando cara y un Reus que se centró en la Copa Federación y ha protagonizado un final de Liga desastroso. Y digo que ’si es su elección’ porque lo peor que le puede pasar al Barça ahora mismo es que Guardiola actúe según los dictámenes de otra persona. No entro en si es un buen entrenador o no, porque con lo que ha hecho hasta ahora no se puede afirmar ni negar, pero si toma las riendas del primer equipo, que sea hasta las últimas consecuencias y tomando todas las decisiones técnicas y tácticas, sin injerencias del ‘entorno’ del presidente.
Hablar del de Santpedor implica el peligro de caer en la reacción fácil y acusarlo de no tener experiencia como entrenador y menospreciarlo por ser catalán y ‘de pueblo’, pero de entrada son dos razones que no lo invalidan para dirigir al primer equipo azulgrana. Frank Rijkaard tampoco había ganado nada cuando se hizo cargo del equipo en el 2003 y luego se reveló como un técnico excelente. Su único bagaje era haber sido una gran estrella como futbolista a nivel mundial y el prestigio y la experiencia que esto comporta. Sin llegar a sus extremos, Guardiola también goza de este prestigio en el mundo del fútbol europeo, tiene el respeto de la gran masa de aficionados azulgranas (aunque también había muchos críticos hacia su manera de ser y jugar), conoce hasta el cuartito del material del Nou Camp y, por su condición de catalán, canterano y capitán del Dream Team puede considerarse como un símbolo del club.
hecho que esta temporada el filial no haya tenido en ningún momento la presión por entrar en las eliminatorias de ascenso, ya que estos dos equipos y el Reus se han escapado desde el primer momento en la tabla. La única presión real llegará en el momento de afrontar dichas eliminatorias, dentro de un mes, puesto que cualquier error le deja fuera y sin ascenso. Veremos cómo reacciona el técnico.
En resúmen, a mi Josep Guardiola no me parecería de entrada una mala solución para el primer equipo: es de la casa, tiene presitigio futbolístico como jugador y ha tenido un año para poder experimentar y jugar sin mucha presión. Me parece una persona inteligente, cultivada y que supongo que sabría adaptarse con flexibilidad al trago que supone verse sometido a la primera línea mediática que comporta el banquillo del FC Barcelona. Ahora bién, decantarse por él supone una línea demasiado continuista con Frank Rijkaard y creo que el Barcelona ahora mismo necesita un cambio, un nuevo modelo, sin llegar a extremos opuestos como el de Rafa Benítez, por citar alguno. Supongo que el cambio de Guardiola vendría dado por un giro hacia el sistema de juego y la disposición sobre el campo del Dream Team, la que él vivió más de cerca y que por supuesto contaría con un beneplácito de Johan Cruyff que parece imprescindible para cualquier decisión que se toma hoy en día en Can Barça. De cara a la directiva, su elección se puede presentar como un cambio y el prestigio del de Santpedor les dará un respiro de unos meses, hasta ver si la cosa va por buen o mal camino. Su condición de entrenador de perfil bajo, en comparación con Mourinho, por ejemplo, también les daría mayor margen a la hora de tratar con exigencias a nivel de fichajes. En definitiva un decisión muy de acuerdo con el seny catalán, menos arriesgada que la de Mourinho o Benítez, pero quizás menos efectiva de lo que requiere actualmente el primer equipo.
clubes. Ya no eran cuatros extranjeros y jugadores del país, sino que se podía llegar a casos extremos como el del Arsenal, que lleva algunas temporadas jugando determinados partidos sin un sólo jugador de las islas y con un técnico francés en el banquillo. La libre circulación de jugadores y el dinero que suelen mover colateralmente los traspasos han propiciado contínuos cambios de camisetas y casos como los de 




