Archivo de la categoría ‘Barça’

1,895 Comentarios

El Barça 3.0

Miércoles, 3 Febrero, 2010

Los números hablan por si solos: 20 partidos invictos, nunca una derrota por más de un gol, 50 goles a favor y 10 en contra… Dejando de lado Villaratos y campañas absurdas por parte de medios desquiciados, que prefieren cerrar los ojos e imaginar una realidad paralela, Pep Guardiola ha conseguido un equipo y un sistema casi perfectos. Equipo y sistema. Dos ideas indisociables y herederas de dos grandes sistemas que ya dieron dos Copas de Europa al FC Barcelona, pero nunca una solidez y superioridad tan completa.

Johan Cruyff fue el primero en instaurar un modelo de fútbol heredero de ‘la Naranja Mecánica’, pero adaptado al fútbol de los 90. ‘El flaco’ tuvo que lidiar con un club hecho añicos en el motín del Hesperia, instaurado en el victimismo permanente respecto al Madrid y encima convencer al mundo del fútbol y a sus jugadores de la eficacia de un sistema revolucionario. El Dream Team fue el primer en apostar por el axioma tan básico y a la vez tan complicado en el mundo del fútbol que dice que “si tú tienes la pelota, el contrario no pueda hacerte daño”. Su arriesgado 3-4-3, en una época dónde imperaba el 4-4-2 e incluso el 5-3-2, dejó grandes noche de gloria al barcelonismo, pero era demasiado arriesgado, un todo o nada: la defensa estaba mal cubierta y cuando el equipo perdía el balón se exponía a contras letales. El problema de Cruyff fue su misma soberbia, creerse que él y el sistema estaban por encima de los jugadores y así quiso demostrarlo echando a jugadores con recorrido y clase (Zubizarreta, Laudrup, Salinas…) para fichar a medianías como Korneiev, Hagi o Jordi Cruyff.

Tras unos años de infausto recuerdo para el barcelonismo, navegando para tratar de encontrar una identidad en el juego, la llegada de Frank Rijkaard supuso una segunda evolución del estilo del Dream Team. Defensa y procedente del fútbol italiano, el holandés se centró en primer lugar en reforzar la zaga, el tradicional ‘4′ azulgrana era ahora un pivote defensivo y el creador adelantaba su posición junto a otro centrocampista que variaba según los partidos y necesidades: más todoterreno (Van Bommel), más creativo (Deco). Rikjaard volvió a apostar por la posesión de balón y por castigar al rival con el desequilibrio de Ronnie, la fiereza de Eto’o y la verticalidad buscando el espacio de Giuly. El problema, en su caso, fue al contrario del de Cruyff: los jugadores acabaron sintiéndose más importantes que el sistema. Y éste, se pervirtió cuando Deco y Ronaldinho dejaron de lado el fútbol para dedicarse a otras cosas o Eto’o se obsesionó con meter goles para ser pichichi. El Barça se volvió un equipo previsible, que tenía la posesión pero no la manera de hacer daño con el balón, cuyos laterales tenían poco recorrido y con un sistema de juego que acababa convertido en un carrusel interminable de pases que, al no acabar en disparo a puerta, provocaban pérdidas de balones letales.

Y entonces llegó Pep Guardiola, con la herencia de Johan Cruyff y con un muestrario claro y extenso de todos los errores posibles que podía tener el sistema de Frank Rikjaard. De la corrección de estos defectos y de unas ideas muy claras nació el Barça 3.0:

· El jugador debe jugar para el equipo, no el equipo para el jugador: Por eso de deshizo sin parpadear de jugadores de una calidad fuera de dudas, pero egoistas y poco dados a las órdenes tácticas como Ronnie, Deco o Eto’o. Ahora, Messi se ha encumbrado como el mejor jugador del mundo, nadie discute que Alves es el mejor carrilero del planeta. Iniesta ha pasado de ser un niño tímido a un icono mediático y Xavi es reconocido mundialmente, pero todos saben que su aportación al sistema es básica, porque les acaba garantizando el éxito particular. El próximo en encumbrarse será Ibra, no lo dudéis. Aunque no marque, su trabajo táctico para el equipo es espectacular fijando a los centrales contrarios y bajando balones y tocando de cara o a los lados.

· Posesión sí, pero con llegada a puerta y ambición: El último Barça de Rikjaard era un conjunto plano que él mismo provocaba un inmenso embudo ofensivo. El equipo tocaba y tocaba, pero no chutaba a puerta y el rival cada vez se iba sintiendo más cómodo. En muchos partidos, el Barça 2.0 había bajado el pie del acelerador tras un 2-0 o 3-0. Ahora no, el Barça de Guardiola va siempre al ataque, incluso ganando por 0-1 en campo contrario en el minuto 90. Esta ambición ha provocado victorias gloriosas en el último suspiro como la de Stamford Bridge o Abu Dhabi, pero también que en partidos complicados no se sufra demasiado.

· Los laterales deben aprovechar las bandas: El 4-3-3, con un trivote en el centro del campo, deja casi todo el carril libre, pero con Rikjaard no se utilizaba porque los laterales eran bastante limitados técnicamente. La llegada de Dani Alves supuso el mejor fichable posible que le podían hacer al técnico: un jugador que llegaba desde atrás, que centra muy bien, tiene una gran técnica individual y que, al contrario que Belletti, es muy bueno defensivamente. Incluso en los últimos tiempos Abidal parece un clon mejorado e irreconocible del jugador que llegó del Lyon.

· La salida del balón: Para mi, quizás el factor más clave que ha introducido Guardiola. Cuando los equipos fuertes, como el Liverpool o el Chelsea, presionaban al Barça arriba, el equipo debía lanzar el balón por alto. Esto, en un centro del campo con jugadores bajos como Iniesta, Xavi o Deco se traducía en pérdidas constantes y, el Barça, sin el cuero, estaba perdido. Pep, cuando le empezaron a presionar arriba, asumió un riesgo impensable, pero lógico: retrasar a sus dos centrales a la línea de fondo y arriesgar sacando el balón desde atrás, a veces incluso con pases dentro de su área. Según cuentan, lo aprendió en el fútbol mexicano y está claro que la presencia de un jugador como Piqué, que saca bien el balón, ha sido determinante, pero también lo son el juego con los pies de Valdés, la técnica de los dos laterales y la capacidad de ayuda que tiene Sergio en el pivote. El riesgo es grande, pero si el Barça supera esta primera línea de balón, Xavi e Iniesta tiene mucho espacio para lanzar al equipo en ataques letales.

· Vulnerables arriba: El Barcelona llegó a tener un equipo tan bajo, que era imposible ver un gol de córner a favor y cada falta en contra, especialmente en Inglaterra, era un suplicio. La llegada de torres como Piqué, Sergio, Keita o Ibra, que baja a defender todos los córners, ha dado más altura a la plantilla y algunos recursos más en jugadas a balón parado. En el primer partido de la Liga, en casa ante el Sporting, el Barça se impuso por 3-0 en tres acciones de córner o bien de falta.

· Un equipo con recursos: El Barça de Rikjaard acabó siendo previsible. Si el balón no iba rápido y Ronaldinho o el aun joven Messi no desbordaba, el equipo se encallaba. No había casi nunca la opción de marcar de falta o de córner o a la contra. El Barcelona de ahora es más completo. Letal en estático, peligroso en faltas cercanas (Xavi) y lejanas (Ibra y Alves) e incluso nocivo al contraataque con goles de manual como los de Valladolid o Gijón, aprovechando la velocidad de Alves, Messi o Pedro.

Lógicamente, y Pep lo sabe, todo esto es posible gracias a una generación de jugadores excepcionales, a un equipo que equilibra casi a la perfección factores clave como talento, sacrificio, humildad, compañerismo, calidad, sentido táctico y ambición. Sin embargo, las evoluciones introducidas en poco más de un año y medio por el de Santpedor son notables. Llegará un punto en el que este ciclo, como todos, también se acabará, pero por ahora el técnico ha diseñado un sistema tan completo, con tantos recursos, que será complicado desactivar a este Barça 3.0.

8,165 Comentarios

Víctor Valdés y 10 más

Lunes, 25 Enero, 2010

Muchos análisis sobre las claves del gran año del FC Barcelona inciden en la gran aportación de Dani Alves por el carril derecho, en el crecimiento excelso en todos los sentidos de Xavi o la explosión goleadora de Leo Messi. Siendo todos ciertos, muy pocos han incluído entre estas causas el papel clave que está jugando Víctor Valdés, un portero que cae mal a muchos, pero que personalmente me he cansado de defender, incluso en años en los que no ha estado muy acertado.

Si sólo miramos su actuación bajo palos, parando, es cierto que hay porteros más completos que Valdés, como Casillas (Madrid), Cech (Chelsea) o Buffon (Juventus) y los buenos conocedores del fútbol mundial podrían añadir a esta lista algunos nombres más. De acuerdo, pero para ser portero de un club como el Barça no sólo hace falta ser técnicamente bueno, sinó tener el carácter suficiente, y ahí la lista se reduce a dos o tres nombres. Quiero recordar que por el Camp Nou han pasado recientemente porteros que llegaron con la vitola de internacionales (Lopetegui o Dutruel) o de ser los mejores del mundo (Vitor Baía o Rustu) y que han sucumbido miserablemente ante la presión de un estadio y un entorno que no perdona ni un error. Además, su estilo, su concentración, debe ser la adecuada para adaptarse a un equipo al que le llegan muy poco, pero cuando lo hacen suele ser de manera muy clara. No es lo mismo intervenir cinco veces en un período, que hacerlo una sola vez, en frío, pero a vida o muerte.

Valdés tiene, pues, la capacidad técnica y mental, pero también otra característica que ha ido mejorando con los años y que le convierte en un portero único para el Barça: su capacidad paa jugar con los pies. Después de una temporada en la que la mayoría de los equipos les esperaban atrás, una de las grandes ‘evoluciones’ del Barça de Guardiola ha sido cambiar radicalmente su manera de sacar el balón. Ante la presión adelantada de muchos equipos, el técnico retrasó a los dos centrales a la línea de cal, lo cual supone jugar con fuego, pero a la vez una arma letal una vez superada la primera línea de presión.

En esta estrategia son claves los dos centrales, de acuerdo, pero también el hecho de tener un portero en el que te puedas apoyar a veces y que siga dando continuidad al movimiento de balón de un lado a otro. Ante el Valladolid el Barcelona se hartó de hacer esa jugada y Valdés respondió bien en casi todas las ocasiones. Es cierto que a veces arriesga, pero su aportación es esencial en un equipo que necesita tener la pelota y tenerla por bajo. Haciendo esto, Valdés asume un riesgo personal notable, cuando lo más fácil sería colgar el balón a la grada y punto, pero el juego azulgrana se resentiría enormemente.

De esta manera, seguramente llegará un día en el que un mal pase, un mal bote, un fallo de concentración, provocarán un gol en contra por culpa de Valdés y volverán a salir muchos de los detractores que, por motivos que no alcanzo a comprender, tiene el de L’Hospitalet. Yo por mi parte, seguiré pensando como dijo Guardiola que ojalá por muchos años el Barça sea “Valdés y 10 más. No se discute”. Lo que más me duele es que muchos de los que ahora lo critican, lo echarán seguro de menos, porque difícilmente habrá un portero tan adecuado para el Barça como Valdés. La otra cosa que me fastidia es que quien le critica por chulo, ni tan siquiera lo ha conocido personalmente. Si lo hiciera, se daría cuenta que es muchísimo más educado y tranquilo que el 90% de jugadores de Primera.

1,483 Comentarios

Las comparaciones (con Messi) son odiosas

Miércoles, 23 Septiembre, 2009

Desde que debutó, la carrera de Leo Messi ha estado salpicada por las comparaciones, pero el astro argentino las ha ido superando una a una con una tranquilidad tan pasmosa como su superioridad hasta ostentar un posición de mejor jugador del mundo que, actualmente, parece absurdo contestar.

Robinho, el primero

La primera de las (odiosas) comparaciones que ha tenido que soportar el de Rosario Central es con Robinho y data del año 2005. Por entonces el argentino ya había ganado el Mundial Sub-20 con dos goles en la final a Nigeria, pero aún no había explotado con el primer equipo azulgrana, pese a que ya había dispuesto de esporádicas apariciones. El Madrid, por contra, acababa de pagar más de 24 millones de euros por un extremo rápido y habilidoso, al que muchos en la capital querían encumbrar como el nuevo Ronaldinho (el de entonces, no el de ahora). Rápidamente, salieron las primeras comparaciones, pero cuando Messi obtuvo en septiembre del 2005 la doble nacionalidad y empezó a entrar con regularidad en el equipo de Rikjaard, que fue campeón de Liga, la comparación se desvaneció. La primera temporada de Robinho en el Madrid fue nefasta, marcando sólo 12 goles en todas las competiciones, mientras que el argentino, con apenas 18 años ya fue campeón de Liga y de la Champions con actuaciones determinantes y lesión incluída, que no le impidió apuntarse 7 goles. Y eso, pese a jugar pocos partidos.

Sergio Agüero, el siguiente

El siguiente en pasar la humillación pública de ser comparado con Leo Messi fue Sergio Agüero. Por su técnica, por su vinculación con Maradona, su parecida edad, por el dinero que había costado y por su calidad ,desde la capital quisieron presentarlo como el oponente perfecto. En la temporada 2007/08 el colchonero se disparó hasta los 28 goles, por los 16 de Messi, lo que dio pie a inicios de la campaña siguiente a ponerlos frente a frente en los reportajes de prensa. El punto culminante de este ‘enfrentamiento’ llegó en un duelo en el Camp Nou entre ambos equipos, pero se saldó con un 6-1 para el FC Bracelona, dos goles de Messi y con el colchonero deambulando por el campo. Luego, Agüero se fue hasta los 20 goles, pero lejos de los 32 del azulgrana.

Arjen Robben, el efímero

La comparación más efímera y que más burlas despertó fue con Arjen Robben, a mediados de la temporada pasada, después de un par de partidos buenos del ahora jugador del Bayern de Munich. Tras varias exhibiciones de Leo Messi, el mismo extremo holandés salió en la prensa pidiendo públicamente que no lo compararan con el argentino, porque era mucho mejor.

CR7 claudicó en Roma

Quizás el oponente más duro que ha tenido Leo Messi en esta pugna mediática ha sido Cristiano Ronaldo, pugna que encaró en inferioridad de condiciones, ya que el luso era un jugador ya consagrado, mayor, más experto y con un Balón de Oro a sus espaldas. La final de Roma del mayo pasado fue el escenario épico en el que dirimir este enfrentamiento periodístico y, pese a que los ingleses eran los favoritos y Cristiano estaba respaldado por el campeón de Europa, el argentino volvió a salir claramente ganador: El Barça fue campeón con un gol incluído del argentino.

El fichaje de Cristiano por el Madrid ha permitido a algunos sectores de la prensa alargar hasta la presente temporada este enfrentamiento ya dirimido. Sin embargo, pese al buen inicio goleador del portugués, Leo Messi ha empezado tan bien, de manera tan abrumadora, que de momento el duelo se ha planteado con la boca muy pequeña.

El último, Diego Armando Maradona?

Quizás la última comparación que le falta al astro argentino por superar sería la más grande y la imposible de dilucidar directamente: la de Diego Armando Maradona. De momento, Messi ya ha dado muestras más que suficientes de mayor calidad que el D10S argentino, con dos Champions e incluso un gol idéntico al que parecía irrepetible de Diego a Argentina, pero le falta triunfar en un Mundial para acabar definitivamente con esa leyenda. Hoy mismo, con lo mal que está Argentina, parece algo muy lejano, pero viendo la calidad y la facilidad con la que revienta las comparaciones ‘la pulga’, yo no lo diría demasiado alto.

 

 


YouTube Direkt

136 Comentarios

Pep, las cesiones y los canteranos

Miércoles, 2 Septiembre, 2009

Mucha gente ha mostrado últimamente su sorpresa ante la aparente contradicción que supone tener una plantilla tan corta y ceder a jugadores como Hleb, Henrique o Martín Cáceres. El último capítulo de este sorprendente proceso por parte de Pep Guardiola ha sido su ‘lucha’ por colocar a Eidur Gudjohnsen, que al final ha acabado recalando en el Mónaco y que, por cierto, ha dejado libre el número de mis amores (el 7) en la primera plantilla azulgrana. Cuáles son los motivos de este aparente sinsentido? Porqué parece el técnico estar tirándose piedras sobre su propio tejado? Es realmente tan corta la plantilla?

El Barcelona cuenta actualmente con 20 jugadores del primer equipo, de los cuales dos son porteros y Milito está lesionado y no parece contar a corto plazo para el cuerpo técnico. Esto nos deja un once y siete recambios, una cifra más que suficiente para afrontar una temporada, máximo cuando hay jugadores muy polivalentes que pueden actuar en dos y hasta tres posiciones. Hay quien esgrime la posibilidad de lesiones largas como posible factor de alto riesgo, pero a mi modo de entender es igualmente catastrófico que se lesione Messi con una plantilla de 18 jugadores, que con una de 25. También está en el aire la marcha de Touré y Keita a la Copa de África, pero no olvidemos que, por suerte, se produce en un mes, el de enero, en el que aún no ha arrancado la Champions y no hay una carga tan bestia de partidos decisivos. Aún así, es evidente que se corre un riesgo de cara a una temporada tan larga y con un nivel de exigencia tan alto en todos los frentes.

En una plantilla corta, todo el mundo se siente útil

La ventaja de una plantilla corta es que todo el mundo está tensionado y sabe que va a ser importante. Bojan, que el lunes jugó un gran partido ante el Sporting, sabe que sí o sí va a tener minutos este año, Pedro dispondrá de oportunidades de sobras y no juega tan presionado por hacer muchas cosas en poco tiempo. Y Busquets, que por cierto ha empezado la temporada ciertamente mal, tiene claro que por lo menos jugará tanto como la temporada pasada. Luego está el caso de los canteranos que suben desde el B o el juvenil y que también ven en el horizonte esta posibilidad seria de afianzarse en el primer equipo.

Cuando uno mira en perspectiva una temporada, se da cuenta que jugadores como Cáceres, Hleb o Gudjohnsen acababan jugando los partidos ‘embarcadas’ (los de Copa, Copa Catalunya o los más flojos en la Liga) o bien cuando no había más remedio por lesiones. Esto, en un jugador con prestigio, suele acabar provocando una enorme desmotivación, a menos que hablemos de casos raros, como el de Sylvinho. Simplificado: Gudjohnsen sabía que estaba de relleno y cuando jugaba lo hacía bastante desganado. Por contra, cuando Pep tire de Dos Santos, Thiago Alcántara (que personalmente me parece un crack en potencia) o Jeffren, éstos jugarán muchísimo más motivados. Ciertamente, les falta la experiencia de Guddy o no son tan buenos como Hleb, pero que es mejor, un jugador bueno motivado u otro muy bueno y en plan pasota? Yo lo tengo claro y creo que Guardiola, también.

Jeffren mejor que Pedrito? No creo…

Dicho esto, un último apunte ahora que está tan de moda hablar de la cantera azulgrana en términos positivos. Que hayan salido un hornada de buenos jugadores en los últimos años es una señal que se está trabajando bien, pero seamos realistas: ni antes eran todos malos, ni ahora todos son Messis en potencia. Ciertamente han cambiado cosas en Can Barça y ahora el canterano que destaca sabe que se confía en él y que es probable que disponga de opciones, pero ya detecto en muchos medios la tendencia a alabar desmesuradamente a cualquier canterano que se viste con la camiseta del Barça. Ayer, por ejemplo, Miguel Rico afirmaba en la contra del Mundo Deportivo que Jeffren es mejor que Pedrito. Discrepo radicalmente. De hecho, después de verlo muchos partidos la temporada pasada tengo la sensación que esta pretemporada ha rendido muy por encima de sus posibilidades. Tampoco hace falta irnos muy lejos para recordar el caso de Giovanni Dos Santos, que hizo un buen Gamper y muchos ya lo señalaron como el nuevo Messi. El Barça tiene buenos canteranos y jugadores prometedores, pero tampoco generalicemos, para lo bueno y para lo malo. Pedro es Pedro y con minutos y oportunidades puede ser un jugador valioso y dar un buen rendimiento, pero el que marca diferencias es Messi, o Iniesta, o Xavi, o Henry, o Ibra.

2,038 Comentarios

El porqué de la obsesión de Pep con Chygrynsky

Miércoles, 26 Agosto, 2009

El Barcelona está a punto de desembolsar 25 millones por Chygrynsky, un futbolista al que casi nadie conocía hace medio año y que ahora parece tan imprescindible que ya nos lo imaginamos como el nuevo Beckenbauer, pero con el pelo largo y hablando en ruso ucraniano. No entraré a valorar si es justa o no esta cantidad en un verano en que se han llegado a pagar 94 millones por un único jugador, pero sí que sorprende la intransigencia de Josep Guardiola en su elección. Sin ir más lejos, este mismo fin de semana el Manchester City se ha gastado casi 30 millones de euros por Joleon Lescott, un central que a priori no me parece mejor que Dmytro Chygrynsky. Tampoco entraré a valorar si el jugador del Shaktar es tan bueno como para costar ese dinero, puesto que apenas lo he visto jugar un par de partidos y soy de los que, como muchos, confio en qué si Guardiola lo pide con tanta insistencia, es que debe ser bueno.

Hay, sin embargo, algunos factores que explican la insistencia del técnico y que apenas se han comentado, pero que pueden echar un poco de luz sobre el tema. Hace días un conocido próximo al entrenador me explicaba que Pep pidió en navidades a tres jugadores: David Villa, para suplir a Samuel Eto’o, Frank Ribéry, para el carril izquierdo, y Dmytro Chygrynsky, para la posición de central. El técnico aconsejaba atarlos cuanto antes, pero la secretaría técnica, sumido en una espiral de títulos y buen juego, fue esperando a final de temporada para cerrar las negociaciones, en parte esperando que el factor títulos y buen juego jugara a su favor. Lo que nadie o muy pocos esperaban era la pomposa irrupción de un Florentino Pérez que disparó el mercado, encareció el precio y torpedeó los fichajes de Ribéry y de Villa, pese a que el asturiano estuvo muy cerca del Camp Nou.

Guardiola, un tio tranquilo y poco amante de los incendios, se guardó mucho de expresar su mosqueo en público, pero en contrapartida con su tercera petición fue taxativo: Chygrynsky o nadie, aunque ni tan siquiera pueda jugar la Champions. Esta posición radical también puede sorprender por parte del técnico, pero no tanto si tenemos en cuenta que es una posición delicada y que el de Santpedor ya ha tenido que tragar en el pasado con dos jugadores a los quen o quería (Henrique y Martín Cáceres) y que por el precio que se ha pagado parecen muy lejos del ‘perfil Barça’. Así que, para que no se la volvieran a colar, Guardiola se ha plantado en el ucraniano pensando, bastante acertadamente, que puede ser que la apuesta le salga rana. Pero, por lo menos, será su apuesta y no la de otros que combinan con pasmosa facilidad aciertos deslumbrantes como Piqué o Yaya Touré con fichajes de muy dudosa procedencia y calidad.

1,176 Comentarios

Tic tac, tic tac…

Domingo, 16 Agosto, 2009

Hace ya casi dos meses pedía calma y tranquilidad para los fichajes azulgrana y ahora, a unas horas del inicio de la competición sigo calmado, pero a la vez preocupado por un hecho muy simple: cuando aún no ha empezado la vorágine de partidos a los que se verá sometido el tricampeón esta temporada, Pep Guardiola ya tiene que empezar haciendo remiendos en su alineación. Mal asunto.

Cierto es que la conjunción de problemas físicos de Messi, Henry, Iniesta, Ibrahimovic y Márquez se debe mas a la mala suerte que a otra cosa y que tampoco vale la pena forzar para la Supercopa, pero no deja de ser un aviso de lo que puede pasar cuando avance la temporada y el equipo que vea inmerso en un carrusel de partidos y sometido a una lucha abierta en varios frentes.

Dicho esto, yo sigo apostando por la calma a la hora de fichar. Es mejor no traer a nadie que precipitarse y pagar 18 millones por Martín Cáceres, por poner un ejemplo. Para eso, mejor darle la alternativa a canteranos como Rueda, Fontàs o Muniesa o cederle más protagonismo a Pedro o Jeffren, quien por cierto me ha sorprendido mejorando muchísimo sus prestaciones con el primer equipo respecto a las de la temporada pasada en Segunda B.

Eso sí, a estas alturas nadie duda que el Barcelona va a necesitar como mínimo un central (o defensa, mejor si es un lateral derecho) más para afrontar con un mínimo de garantías la temporada y que debe ser uno que pueda actuar en la Champions, lo cual deja muy poco margen de tiempo. El problema, está claro, es que el mercado está disparado y que se piden burradas como 25 millones por Chygrynsky. Ahí no se puede entrar. En eso estoy de acuerdo con los servicios técnicos del Barça. En no hacer locuras. Lo que no entiendo es que se pierda tiempo y esfuerzos iendo a buscar a Cesc Fàbregas. Yo hace siglos que pido a este jugador y estoy convencido que acabará jugando en el FC Barcelona, pero pensar que Arséne Wénger lo va a vender en una temporada en la que se ha desprendido de jugadores como Adebayor es ser muy iluso. El ‘ataque’ si se tiene que hacer, debería haberse producido mucho antes.

Dicho lo dicho y viendo el panorama, estoy seguro que el Barça fichará a un defensa antes del 31 de agosto y falta por ver qué más traerá. Está claro que el equipo no tiene urgencias y que la médula está bien cubierta, pero tampoco debe dormirse en los laureles y de momento sólo ha cambiado cromos (Eto’o por Ibra y Sylvinho por Maxwell), ha cedido a Cáceres y encima ha perdido a un atacante como Hleb que ha tenido una temporada decepcionante, pero que podría haber aportado cosas en una temporada en la que habrá oportunidades para todos. El problema es que a medida que se acercan los finales de etapa (inicio de la Champions, inicio de la Liga, cierre del mercado…) las prisas se acentúan y ya se sabe que suelen ser malas consejeras, especialmente en tema de fichajes.

1,059 Comentarios

Fichajes del Barça? Calma y tranquilidad

Sábado, 20 Junio, 2009

Empieza a detectarse en el entorno culé un cierto hálito de impaciencia ante la ausencia de fichajes, lo cual demuestra quan escasa es la paciencia en el mundo del fútbol. En primer lugar, lo lógico es saber quién se queda y quién se va, para luego ir a buscar con cabeza lo que te falta. Y en eso ha centrado Txiki Beguiristain y la junta sus esfuerzos: renovar ahora es una tarea complicada, puesto que los jugadores se sienten fuertes tras el triplete y piden (con argumentos sobrados) la luna por seguir vistiendo de azulgrana.

El segundo problema que hay ahora mismo es que el mercado está en ebullición. Los dos últimos grandes fichajes europeos son los galácticos del Real Madrid, que han inflacionado los precios y han insuflado una cantidad enorme de dinero en dos equipos grandes, que a su vez tienen ‘cash’ para ir a negociar. Eso implica que los clubes que disponen de jugadores apetecibles han echado el freno en sus intenciones vendedoras, esperando ofertas descabelladas por sus diamantes. Tiene su lógica y ante eso sólo se puede esperar a que se enfríe el mercado y vuelva a cifras un poco más cabales. No voy a caer en la tentación demagógica de criticar lo que el Madrid ha pagado por Cristiano y Kaká. Cada uno es dueño de su dinero y lo invierte como quiere. Lo que sí que encuentro un error estratégico por parte blanca es el orden de los fichajes. En primer lugar, los blancos han reforzado la delantera, cuando el verdadero punto débil que tuvo la temporada pasada fue su defensa y, especialmente, su capacidad de creación en el centro del campo. Cristiano y Kaká son dos enormes jugadores que no sobran en ningún equipo, pero el Madrid necesitaba ahora otras cosas, como por ejemplo un central y un medio centro creativo, al estilo Cesc Fábregas. En cambio, se ha gastado el oro y el moro por dos delanteros y ahora todo el mundo le pide barbaridades cuando va a buscar jugadores de menor nombre, pero quizás más necesarios en la composición el equipo.

Cesc Fábregas, si falla Ribéry

Volviendo al FC Barcelona, calma y paciencia. Lo primero es que hay que decir es que es trata de la mejor plantilla de la historia del club y el equipo que mejor fútbol ha hecho esta año en todo el mundo. Es decir, que empezar con esto, ya es arrancar a un nivel altísimo. Lógicamente hay que buscarle recambio a los que se van (Sylvinho y Jorquera), a los que probablemente se irán (Gudjohnsen) y un ariete de talla mundial por si lo de Eto’o se acaba rompiendo, que recordemos que el año pasado ya estuvo con un pie fuera y se acabó quedando. El Barça debe dormirse en los laureles, pero tampoco necesita volverse loco para fichar ahora a jugadores de primera línea. Puede permitirse el lujo de esperar unas semanas o, incluso, un año.

Viendo como está em mercado, yo apostaría por fichar un par de jugadores contrastados, pero que no estén en la rueda mediática de todos los traspasos y, por lo tanto, artificialmente encarecidos, y me la jugaría con un par de jugadores jóvenes. Lógicamente, Ribéry es apuesta segura, pero lo veo prohibitivo con la pasta que tiene el Manchester y el Madrid y Zidane por medio. Así pues, personalmente lo que haría es gastarme el dinero por Cesc Fábregas, un jugador ganador, con perfil y calidad Barça, y Mascherano, por el que tengo debilidad. Dos medios? Sí, porque teniendo a Cesc puedes permitirte el lujo de subir a Iniesta al extremo izquierdo. El lateral izquierdo? Teniendo a Abidal basta con fichar a un jugador joven y con un poco de proyección para ir dándole minutos. Pagar 10 millones por Luis Filipe? Demasiado, la verdad, cuando por Piqué el Barça pagó cinco.

Todo esto, contando que Eto’o se quede. Si se vende, un nombre que no ha sonado y que para mi sería demoledor en este Barça es Fernando Torres. Ya que se negocia con el Liverpool por Mascherano, yo intentaría meter a Torres en el paquete y dar a Eto’o mas una buena cantidad de dinero a cambio. Sería una jugada maestra y un delantero de talla mundial, que tiene gol y clase se sobras para triunfar en el Nou Camp.

411 Comentarios

Citas: Comerse al lateral

Sábado, 20 Junio, 2009

“A usted no le marca un tal Bizcocho? Y los bizcochos se comen, no? Pues cómaselo!”

 

- Vic Buckingham (entrenador del Barça) a Charly Rexach. De su libro Ara parlo jo

764 Comentarios

Periodo de indefinición

Miércoles, 28 Mayo, 2008

El Barcelona ha cerrado dos años en blanco en la peor de las situaciones posibles: instalado en la indefinición. Una situación que se extiende no sólo al ámbito deportivo, sinó también a la junta directiva, que deberá afrontar una moción de censura que podría paralizar al club durante tres meses. En el plano del primer equipo de fútbol, Josep Guardiola ha sido anunciado como entrenador, pero se supone que debe estar 100 por 100 concentrado en la promoción de ascenso al filial, que no acabará hasta dentro de tres semanas (si se elimina este fin de semana al Castillo en el Mini). Teniendo en cuenta el giro de la situación y que el técnico ya ha cumplido haciendo campeón del Grupo V de Tercera, no hubiera sido más lógico ‘apartarlo’ para que se centrara en el primer equipo y dejar el filial a su segundo, ‘Tito Vilanova’? Qué es más importante, subir al filial a Segunda B o edificar un primer equipo sólido y ganador para la temporada que viene? Por no mencionar el peligro que comportan las promociones y que sería fácil que Guardiola llegara al primer equipo habiendo sido incapaz de ascender a Segunda B.

La indefinición continúa con el perfil de fichajes que está haciendo o que parece buscar el club para el primer equipo. Hace un año se buscaban y se vendían ‘fantásticos’ y ahora se contratan jugadores de perfil ‘bajo’, más trabajadores que cracks. De entrada debo decir que no me parecen mal los fichajes de Keita y Piqué, aunque sí que me parece mal su precio. Pagar 14 millones por un jugador de 28 años por el que el Sevilla abonó cinco la temporada pasada me parece una tomadura de pelo, por no hablar de darle cinco millones al Manchester por un jugador salido de la cantera y que apenas ha jugado este año. Eso sí, tengo la intuición que Piqué tiene mucho margen de mejora y dará un buen rendimiento, siempre y cuando juegue de central. Ya veremos qué pasa con el de Mali y espero que me equivoque, pero yo personalmente hubiera fichado a Poulsen, cuya cláusula de rescisión era de 10 de millones de euros y puede jugar como medio centro o central. Es decir, uno que hace la faena de dos y a mitad de precio.

Equilibrio entre fuerza y técnica

Hace un tiempo expuse en un post algunos de los motivos de porqué los equipos ingleses se habían convertido en los grandes dominadores del panorama europeo cuando hace penas una década fracasaban estrepitosamente cuando salían de las islas. La idea era, básicamente, que la mayoría de equipos equilibraban perfectamente la dosis de fuerza física y calidad, sin primar ninguno de los dos aspectos. Jugadores como Frank Lampard, Steven Gerrard o Paul Scholes eran los máximos exponentes de este concepto, que tan claramente quedó reflejado en la final de la Champions entre Manchester y Chelsea. Una immensa batalla física entre jugadores que no rehuían el choque y que manejaban bien el balón.

Eso es exactamente lo que debería hacer ahora el FC Barcelona. Encontrar ese equilibrio entre el juego de toque y la fuerza física, sin perder de vista que en este club tradicionalmente se ha tenido el balón. Lo que está claro es que no se puede ir por Europa con un centro del campo formado por Iniestas, Silvas y Xavis, por mucha calidad que atesoren en los pies, porque luego viene un Mascherano, un Scholes o un Gerrard y te arrolla antes que tengas tiempo de mirar hacia ningún lado. Jugadores como Essien (pagaría lo que fuera por él), Lampard, Mascherano o Xabi Alonso serían fichajes excelentes en este sentido. Un vez buscado ese equilibrio en el centro del campo, encontrado uno o dos laterales con llegada (como Alves o Mancini) y asegurada la portería (Valdés), el Barcelona debería buscar tres cosas más. Un lanzador de faltas de primer nivel mundial (que para mi sin duda sería Diego del Werder Bremen), un delantero centro completo y con gol, pero también con técnica y un extremo vertical. Hleb (Arsenal) parece cerrado y es un jugador que me encanta, pero debería jugar aquí más pegado a la banda y arrancando desde atrás, estilo Giuly o Stoichkov, en su momento. Para la punta, Drogba es inmejorable pero mayor y necesitaría un proceso de adaptación. Por otro lado, Berbatov e Ibrahimovic son dos apuestas arriesgadas, puesto que poseen una calidad ilimitada que bien explotada les permitiría aspirar incluso al balón de oro, pero a la vez son jugadores apáticos, díscolos y a veces polémicos.

La teoría de fichar a jugadores que no hayan ganado muchas cosas y tengan hambre de títulos está muy bien y creo que ahora es la que necesita el club, pero cuidado que si no han ganado cosas es por algo y que se corre el peligro de hacer un equipo sin cracks y plagado de jugadores de perfil medio. Es cierto que en el Dream Team había muchos jugadores de este tipo, pero no nos olvidemos que quienes marcaban las diferencias eran Stoichkov, Romario, Laudrup o incluso Koeman.

779 Comentarios

Cómo jugará el Barça de la temporada que viene?

Jueves, 15 Mayo, 2008

Confirmado Josep Guardiola como técnico del primer equipo, ahora la gran incógnita que pretende despejar todo el mundo es qué jugadores se van y cuáles llegarán para el siguiente ‘proyecto’. Es un momento de aquellos en los que si leemos todos los periódicos deportivos podremos llegar a contar hasta 100 nombres diferentes para las siete u ocho incorporaciones que tendrán lugar y podemos llegar a marearnos. Muchos de estos artículos obedecen a meras especulaciones tipo: si la junta ‘larga’ a Eto’o, quién podría venir en su lugar? Pues Adebayor, Benzema, Drogba, Güiza o Trezeguet y un sinfín de nombres hasta dar con el que al final acabará siendo para poder publicar la ‘pastillita’:

‘X’ ya lo adelantó! (y la X la podemos cambiar por Sport, Mundo Deportivo, Marca, As…)

La mayoría de estas especulaciones se están haciendo en base a cambiar jugador por jugador (si se va tal, viene tal) y al esquema de juego actual, pero nadie se ha parado a pensar que, muy probablemente, Guardiola no va a utilizar el 4-3-3 de Rijkaard la temporada que viene. Cierto es que el técnico ha usado este sistema a lo largo de la Liga con el filial, pero es evidente que esto se debe a una imposición de la estructura técnica del club. El resultado ha sido un equipo que ha acumulado buenos balances goleadores, sin ser epesctaculares y estando cuatro goles por debajo del Sant Andreu, pero que ha sufrido mucho en defensa. Los azulgrana han recibido 41 dianas, que suponen 16 más que el segundo clasificado o una menos que la Rapitenca, que está en la sexta posición, por poner dos ejemplos. En 24 de los 37 partidos que ha jugado el Barcelona B ha recibido un gol o más, especialmente a balón parado, pero sus buenos números ofensivos han tapado este tipo de carencias.

Parece poco probable que, ahora que se juega el título de Liga y se acercan las eliminatorias de ascenso, en las que ya no hay margen de error, Guardiola haga inventos con el dibujo que ha estado usando todo el año. Ahora bien, yo me atrevería a apostar a que, si se lo permiten, la temporada que viene el primer equipo volverá al 3-4-3 que tan bien conoce el de Santpedor de su época en el Dream Team. Aunque pueda parecer un sistema aún más ofensivo que el 4-3-3, en realidad esconde una trampa, ya que dos de los cuatro teóricos medios son carrileros de largo alcance que eventualmente actúan como laterales. Es decir, que el Barcelona precisa de jugadores como Dani Alves (que vendrá casi seguro), Mancini, Essien o Eboué, que puedan ocupar todo el carril y ofrezcan unas buenas prestaciones, tanto en ataque como en defensa, y ayuden a los tres centrales. En la parcela defensiva suele haber dos centrales puros y uno que actúa más bien de líbero o barrendero por detrás. En ataque, uno de estos tres jugadores debe tener imprescindiblemente un buen desplazamiento de balón largo, para desahogar la presión en el centro del campo, como hacía Koeman antiguamente.

En lo que concierne al centro del campo, el perfil de los dos jugadores es muy claro: uno creativo y con buena capacidad de movimiento de balón, tipo Xavi, y un escudero que le cubra las espaldas y que barra todo el campo, como hacía Bakero en su momento. Esta función podría recaer en Touré, aunque el perfil de jugador que más se ajusta es alguien tipo Mascherano o Essien. Por lo que respecta a la delantera, los perfiles son claros: un jugador tipo Laudrup, con libertad de movimientos, regate para desequilibrar defensas y buena visión de juego (Messi), un punta cuyo perfil no está claro, aunque parece que se busca un ariete poderoso, tipo Benzema o Adebayor, y (ojo) un extremo tipo Stoichkov, que haga daño con sus incursiones y abra espacios para poder recibir pases en diagonal desde la defensa. Esto es, precisamente, de lo que ha carecido por completo el Barça esta temporada.

Y  qué pasa si Guardiola al final opta por el 4-3-3? Si es su elección, adelante, aunque deberá mejorar mucho las prestaciones de lo que ha ofrecido con el B. Cierto es que son jugadores diferentes, pero la temporada azulgrana ha distado mucho de ser brillante en un grupo de los más mediocres de los últimos años, únicamente con el Sant Andreu plantando cara y un Reus que se centró en la Copa Federación y ha protagonizado un final de Liga desastroso. Y digo que ’si es su elección’ porque lo peor que le puede pasar al Barça ahora mismo es que Guardiola actúe según los dictámenes de otra persona. No entro en si es un buen entrenador o no, porque con lo que ha hecho hasta ahora no se puede afirmar ni negar, pero si toma las riendas del primer equipo, que sea hasta las últimas consecuencias y tomando todas las decisiones técnicas y tácticas, sin injerencias del ‘entorno’ del presidente.